market mundo
23/11

Movimiento anti-ESG comienza a hacer estragos en el mercado de deuda sostenible

La caída más precipitada ha sido en Estados Unidos, donde el número de nuevos préstamos vinculados a criterios medioambientales, sociales y de gobernanza han caído un 80% respecto al año anterior, según datos de Bloomberg.

Una fuerte caída ha experimentado el mercado de deuda sostenible a nivel mundial. Los US$ 1,5 billones  de préstamos vinculados a objetivos ambientales, sociales o de gobernanza, han experimentado una desaceleración general en sus volúmenes este año, a medida que aumentan tanto las tasas de interés como los temores de lavado verde.

Pero la caída más precipitada ha sido en Estados Unidos, donde el número de nuevos préstamos vinculados al tema ha disminuido un 80% respecto al año anterior, según datos recopilados por Bloomberg. La caída refleja el entorno político excepcionalmente tenso que tienen que atravesar los prestatarios en ese país, dice el director global de finanzas sostenibles de ING Group, según Jacomijn Vels, que fue el primer banco en concertar un préstamo vinculado a la sostenibilidad en 2017.

En Estados Unidos, un banco no sólo tiene que gestionar el riesgo reputacional que siempre conlleva un producto ESG, sino que «también debe gestionar su reputación frente al movimiento anti-ESG»,  dijo Vels. «Eso está aportando una dimensión adicional a la actuación en aquel país, especialmente en los SLL (Sustainability Linked Loans)».

Desde que ING organizó la primera SLL hace más de media década, los préstamos vinculados a la sostenibilidad se han multiplicado en el mercado de deuda ESG más grande del mundo, después de los bonos verdes.

Entre 2018 y 2021, BloombergNEF estima que el endeudamiento de SLL se disparó más del 960% a US$ 516.000 millones  en acuerdos anuales. Y las SLL concertadas en Estados Unidos representaban el 36% del total mundial hace apenas dos años.

A medida que el movimiento anti-ESG se extiende por más estados , los prestatarios estadounidenses están dando la espalda a los préstamos que les exigen vincular su crédito al logro de objetivos ESG. Se estima que el próximo año vencen US$ 187 mil millones en SLL a nivel mundial, de los cuales alrededor del 90% serán líneas de crédito renovables, según datos compilados por Bloomberg.

Ya hay señales de que los banqueros podrían tratar esos préstamos con cautela, a medida que los reguladores comienzan a prestar más atención a un mercado que hasta ahora ha evitado su escrutinio.

Asia empieza a escalar

ING ve a Asia y el Pacífico como una geografía en crecimiento. Recientemente contrató a banqueros en Corea del Sur y Australia para ayudar a aprovechar esa expansión. El mes pasado, el banco cerró una SLL por valor de poco más de US$ 400 millones en Indonesia.

El rápido crecimiento en Asia significa que los volúmenes de SLL en la región están ahora en camino de superar a los de Estados Unidos por primera vez. En lo que va del año, APAC ha registrado aproximadamente US$ 32 mil millones  en ventas de SLL, en comparación con US$ 28 mil millones en América.

Vels afirmó que ING prefiere concertar únicamente SLL en las que el prestatario se comprometa con al menos tres objetivos ESG. Pero está resultando «cada vez más difícil» lograr que otros bancos acepten ese estándar, afirmó. De los créditos vinculados a la sostenibilidad, sobre los que hay datos públicos disponibles, sólo alrededor de una cuarta parte están vinculados a tres o más objetivos ESG.

Tener una SLL con sólo dos objetivos ESG «aún puede ser significativo, material y ambicioso», afirmó Vels. «Pero entonces el escrutinio» de esos dos objetivos «tiene que ser a un nivel muy alto», dijo.

Vels dijo que un desafío clave que enfrentan ahora los prestatarios de SLL es qué tan bien abordan la medida más amplia de sus emisiones de gases de efecto invernadero, conocida como Alcance 3. La mayoría de sus clientes aceptan la importancia de la métrica, pero son cautelosos a la hora de comprometerse con un objetivo, dijo.

Compartir