Diálogos Sostenibles
06/06

Nicolás Birrell: “La ayuda social necesita más tecnología, más gestión y menos burocracia”

En Diálogos Sostenibles, el presidente de Desafío Levantemos Chile asegura que las ONG deberán incorporar Inteligencia Artificial, datos y nuevas capacidades de gestión para enfrentar desafíos sociales cada vez más complejos.

Durante los últimos años, Desafío Levantemos Chile se transformó en una de las organizaciones sociales más visibles del país, especialmente por su trabajo en emergencias, reconstrucción e infraestructura comunitaria tras incendios, inundaciones y terremotos.

Pero detrás de esa imagen ligada a catástrofes naturales, la fundación comenzó también un proceso interno de transformación mucho más profundo: incorporar tecnología, plataformas digitales, gestión basada en datos e Inteligencia Artificial para responder con mayor rapidez y eficiencia a desafíos sociales permanentes.

Para su presidente, Nicolás Birrell, el ecosistema social enfrenta hoy una transición similar a la que ya viven las empresas: profesionalizar gestión, trabajar con información en tiempo real y construir soluciones sostenibles desde los territorios.

En conversación con Diálogo Sostenible de ESGHOY, Birrell reflexiona sobre cómo las nuevas tecnologías están comenzando a cambiar el trabajo de las organizaciones sociales, los desafíos de reconstrucción en Chile, la burocracia que frena proyectos urgentes y la necesidad de avanzar hacia modelos más colaborativos y eficientes.

Tecnología, gestión e IA para enfrentar desafíos sociales

-¿Cómo ha cambiado Desafío Levantemos Chile en los últimos años?

Creo que hemos evolucionado muchísimo. Hace unos siete años nos dimos cuenta de que la data era probablemente el elemento más relevante para poder impactar de manera profunda distintas comunidades a lo largo de Chile.

Hoy manejamos más de 100 proyectos activos y eso obliga a tener sistemas mucho más ordenados, plataformas digitales y herramientas que permitan tomar mejores decisiones. Hemos incorporado desarrollos tecnológicos propios y también experiencias de otros países para poder gestionar mejor los proyectos sociales.

-¿Qué rol puede jugar la Inteligencia Artificial dentro del mundo social?

La Inteligencia Artificial puede ayudar muchísimo. Cuando tienes mucha información territorial y muchos proyectos funcionando al mismo tiempo, necesitas herramientas que permitan cruzar datos, generar prioridades y tomar decisiones rápidas.

Hoy la tecnología permite ordenar información, optimizar recursos y llegar más rápido a las comunidades. Y eso es fundamental cuando trabajas con urgencias sociales o reconstrucción.

-¿Las organizaciones sociales también necesitan incorporar lógica de gestión más empresarial?

Sí, totalmente. Nosotros creemos mucho en meterle management a las fundaciones y tratarlas como una empresa social, sin perder nunca la mística que existe detrás.

La eficiencia también es solidaridad. Nosotros tenemos un lema interno: no hay nada más solidario que ser eficiente. Porque cuando eres eficiente puedes llegar más rápido, ayudar mejor y generar más impacto.

-Desafío Levantemos Chile suele asociarse principalmente a emergencias. ¿Cómo se redefine hoy el trabajo de la fundación?

Mientras no hay emergencias naturales, nos dedicamos a las emergencias sociales. Trabajamos muchísimo en educación, salud, agua potable rural, infraestructura y emprendimiento.

Hoy los desafíos sociales son permanentes y requieren soluciones sostenibles en el tiempo. Ahí es donde también aparece la importancia de trabajar con visión territorial y de largo plazo.

Comunidades, sostenibilidad y reconstrucción

-¿Qué aprendizajes les ha dejado el trabajo en comunidades?

Que las soluciones no pueden imponerse desde Santiago ni diseñarse entre cuatro paredes.

Todas las soluciones tienen que venir desde las comunidades. Deben ser co-creadas con las personas porque cada territorio tiene necesidades distintas, culturas distintas y desafíos distintos.

Eso es especialmente importante en reconstrucción y sostenibilidad territorial.

-¿Cuál es hoy la principal barrera para avanzar más rápido en reconstrucción y proyectos sociales?

La burocracia. Yo siempre digo que la burocracia es el cáncer de este país. Muchas veces se aplican exactamente las mismas reglas para construir una vivienda de emergencia que para desarrollar proyectos inmobiliarios completamente distintos. Eso hace que los procesos sean lentos y poco eficientes.

Chile necesita más velocidad, más coordinación y menos permisología para enfrentar emergencias y desafíos sociales urgentes.

-¿Chile está preparado para responder a futuras emergencias?

Tenemos capacidades, pero muchas veces faltan decisión y rapidez. Hoy existe tecnología modular, construcción industrializada y herramientas digitales que permiten acelerar muchísimo los procesos. Se puede hacer mucho más rápido de lo que normalmente ocurre. El problema muchas veces no es técnico, sino burocrático.

-¿Cuáles son los grandes desafíos que vienen para las organizaciones sociales?

Yo diría que son tres grandes desafíos.

Primero, profesionalizar la ayuda social. Segundo, incorporar tecnología e Inteligencia Artificial. Y tercero, generar una conexión mucho más profunda con las comunidades.

Hoy las organizaciones necesitan gestión, datos, innovación y sostenibilidad para poder generar impacto real y de largo plazo.