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17/05

Nuevas normas de reportabilidad, IA y medición de aspectos ambientales marcarán la pauta ESG de 2025

Expertos de la Universidad Católica, Adolfo Ibáñez, EY y PwC conversaron con ESGHOY sobre los desafíos y oportunidades en Chile y el mundo para para cada una de las letras de la triada medioambiental, social y de gobernanza.

Las nuevas normativas de reportabilidad, los fenómenos climáticos, tecnológicos, políticos y económicos serán los grandes protagonistas de la triada medioambiental social y de gobernanza (ESG) para el mundo empresarial a partir del 2025.

Todo en medio de un escenario donde también los movimientos anti ESG, influenciados por Donald Trump a la cabeza de Estados Unidos, y las cada vez más estrictas regulaciones de la Unión Europea, animarán el debate.

“Existen dos modelos diferentes: mientras el de Estados Unidos ha enfatizado el mecanismo de incentivos económicos para el desarrollo de la transición energética con el Inflation Reduction Act (IRA), la UE ha optado por la regulación y la taxonomía para definir estándares de sostenibilidad exigidos a las compañías”, explica la directora del Centro Futuros Empresariales de la Universidad Adolfo Ibáñez, Magdalena Aninat.

Año electoral en Chile, los expertos creen que en 2025 habrá espacio para propuestas que impulsen cambios en los estándares corporativos en medio ambiente y lo social, en especial de medidas que afecten el desarrollo de las industrias asociadas a la transición energética.
Las proyecciones de bajo crecimiento para el país, advierten que será un año desafiante para los líderes empresariales, generando tensión entre resultados financieros de corto plazo y avanzar en las inversiones tecnológicas, de infraestructura y culturales que requiere una integración de las dimensiones socioambientales en el corazón de la estrategia de los negocios.

La directora del Centro Futuros Empresariales de la Universidad Adolfo Ibáñez, Magdalena Aninat; el director del Programa de Sostenibilidad Corporativa de la Universidad Católica, Juan Eduardo Ibáñez; el socio de auditoría de PwC, Gonzalo Rieder, y Pamela Méndez, socia líder de Servicios de Cambio Climático y Sostenibilidad de EY, conversaron con ESGHOY sobre lo que se viene para cada una de las letras: medioambiental, social y de gobernanza.Esto es lo que vislumbraron:

En lo Ambiental: El año se verá fuertemente influenciado por el cambio climático y acontecimientos extremos, donde las empresas deberán tomar medidas para integrar la gestión de estos fenómenos en el corazón de sus negocios y como parte de su cadena de valor.

“La trayectoria de descarbonización global, requiere una tasa de reducción anual del 7% de las emisiones de gases de efecto invernadero y ésta apenas alcanza un 1%, por lo que se debe insistir en buscar nuevas soluciones tecnológicas y acelerar la entrada en los mercados de las existentes antes de que termine esta década. A esto se le suma la necesidad de abordar los temas relacionados a la biodiversidad”, señala el socio de auditoría de PwC, Gonzalo Rieder.

El director del Programa de Sostenibilidad Corporativa de la Universidad Católica, Juan Eduardo Ibáñez, cree que el 2025 puede ser un buen año para comprender de manera más profunda los impactos y desafíos de las empresas en relación con el medio ambiente, «potenciando aquellas soluciones que se apoyan en la misma naturaleza, la economía circular, y el aprovechar las oportunidades que se han generado en los años anteriores».  El abogado plantea que «será la oportunidad para avanzar en el desarrollo de una taxonomía de actividades medioambientales sostenibles, a efecto de potenciar la imagen país y robustecer el mercado financiero que incorpora métricas efectivas de sostenibilidad”.

Según Pamela Méndez, socia líder de Servicios de Cambio Climático y Sostenibilidad de EY, los puntos que marcarán la pauta en 2025 son la identificación y gestión integral de riesgos climáticos y de sostenibilidad en el modelo de negocios de las empresas y en toda su cadena de valor. «Esto estará muy alineado a la referencia normativa global que se está desarrollando en el mundo y a las expectativas cada vez más exigentes del mercado de capitales y otros grupos de interés”, advierte.

El World Resources Institute coloca a Chile en una posición crítica a nivel mundial, ubicándose como el país latinoamericano más afectado por la escasez de agua y el decimosexto a nivel global. Los expertos advierten que los acontecimientos climáticos deberían tomarse la agenda política, económica y social.

“Esto debería contribuir a que un mayor número de compañías y también el gobierno acelere el desarrollo de estrategias de adaptación climática con mejor información y planes de inversiones”, plantea Magdalena Aninat.

Gonzalo Riederer lo resume de este modo:  las principales actividades económicas del país, como la minería, agricultura y construcción, dependen fuertemente de la naturaleza y la interacción con ella debe ser un punto cada vez más relevante, pues está impactando directamente las posibilidades de crecimiento y desarrollo. “Estamos poniendo en riesgo los servicios ecosistémicos, por lo cual debemos considerar una relación más positiva con la naturaleza, tomando medidas de conservación, recuperación y regeneración, considerando que uno de los servicios ecosistémicos más relevantes está asociado justamente al balance climático de nuestro planeta”, precisa.

En lo Social: Las tendencias más relevantes girarán en torno al uso responsable de nuevas tecnologías, especialmente de la Inteligencia Artificial Generativa. El rápido y creciente uso de ellas en el mundo corporativo levanta reflexiones en torno al valor de «lo humano» y el impacto sobre los trabajadores.

“La inteligencia artificial generativa está ocupando un rol transformador en la automatización de ciertas funciones, lo que implica un desafío para las empresas en términos de reskilling y upskilling, para asegurarse de contar con las habilidades necesarias para la implementación correcta y eficiente de estas herramientas», sostiene Gonzalo Riederer.

«Un aspecto cada vez más importante que se suma el criterio social es «la discusión de nuevas normativas en temas de participación femenina en directorios o de derechos humanos en la empresa, agregando el desafío de coherencia normativa que facilite su implementación”, sostiene Magdalena Aninat.

“El gran desafío sigue siendo la incorporación y la generación de oportunidades efectivas para las mujeres en todos los ámbitos de la organización. No solamente es lo que se refiere a la creación de espacios laborales seguros y con una adecuada compatibilidad con la vida familiar, sino que potenciando liderazgos que tengan una perspectiva más amplia respecto del rol e impactos de la empresa en la sociedad”, precisa Juan Eduardo Ibáñez.

En la Gobernanza:  Los nuevos requerimientos de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) sobre la información que deben reportar las empresas marcarán fuertemente el escenario. Las modificaciones realizadas mediante la Norma de Carácter General (NCG) 519 para las memorias integradas, que actualiza las disposiciones de la NCGº 461, exigirán a las compañías entregar detalles sobre la información financiera relacionada con la sostenibilidad (NIIF S1) y los riesgos que enfrentan respecto al cambio climático (NIIF S2).

«Aunque esta nueva forma de reportar se exigirá a partir de las memorias integradas de 2026, los expertos advierten que 2025 será un año de preparación. «Se pone a prueba la gobernanza corporativa.  Desde una aproximación de compromisos, se va a tener que migrar a un enfoque de adaptación y resiliencia, ya que las distintas estructuras de gobierno corporativo, serán llamadas a revisar sus compromisos y declaraciones, llevarlos a un ejercicio de profit and loss, conectándose transversalmente con el negocio y teniendo que evaluar la asignación de recursos, capacidades e incentivos”, vaticina Gonzalo Riederer.

“Avanzamos hacia el concepto de doble materialidad que ya es una realidad en la Unión Europea (UE) y que impulsa a las empresas a trabajar desde los impactos financieros como también aquellos en el medioambiente y la sociedad”, agrega Pamela Méndez.

«La Ley de Datos, como una forma de asegurar la transparencia sobre su uso al consumidor y la manera en que se están gestionando, implica también la implementación de estrategias más avanzadas que respondan a nuevos riesgos de ciberseguridad y derechos digitales.  “Se deberán desarrollar las estructuras y protocolos de la Ley de Protección de Datos”, destaca Juan Eduardo Ibáñez.

«Además, “todos estos desafíos requieren que se desarrolle un ecosistema ético y responsable en torno a las prácticas y uso de herramientas de inteligencia artificial, para que su uso sea percibido de manera confiable por parte de colaboradores, consumidores y stakeholders a nivel general”, sentencia Gonzalo Riederer.

Magdalena Aninat destacó la importancia para el país de la Ley REP y las legislaciones relacionadas al tema de plástico) y nuevos estándares en dimensiones sociales (Ley Karin). Gonzalo Riederer agrega la Ley de Delitos Económicos y Ambientales, que otorga a los directores de las empresas un nivel de responsabilidad asociado a temáticas ASG que tiene que ser gestionado oportuna y eficazmente.

Otros aspectos

La capacidad de resiliencia seguirásiendo un tema relevante: “adaptarse a cambios en un ecosistema que es dinámico y volátil en respuesta a las necesidades globales actuales, al cumplimiento de regulaciones y metas de descarbonización”, señala Pamela Méndez.

“El avance en la digitalización, las comunicaciones y el sentimiento general de ansiedad prevalente en la sociedad moderna, pareciera seguir siendo un impulso hacia la gestión de riesgos de las empresas”, finaliza Juan Eduardo Ibáñez.