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20/05

B Corp sube el estándar: nuevos requisitos ponen foco en impacto real y responsabilidad empresarial

La organización B Lab renovó los criterios para obtener la certificación B Corp, con nuevas exigencias obligatorias en siete áreas clave de impacto. El objetivo: garantizar que las empresas certificadas estén alineadas con los desafíos sociales y ambientales más urgentes y actúen con un propósito claro, más allá del lucro.

Más de 18 años después del lanzamiento de la Certificación B Corp, la organización B Lab dio un paso decisivo en la evolución de sus estándares. A partir de una revisión iniciada en diciembre de 2020, los nuevos criterios buscan fortalecer la capacidad de la certificación para distinguir a las empresas verdaderamente comprometidas con el bien común. E

La actualización no solo eleva el estándar, sino que responde a las expectativas de una comunidad empresarial global cada vez más consciente del impacto que genera. Considera siete nuevos Temas de Impacto obligatorios que todas las empresas deben abordar para certificarse como B Corp. Cada uno de ellos se enfoca en áreas donde la acción empresarial puede generar cambios sistémicos:

  1. Propósito y gobernanza de las partes interesadas: Las empresas deben operar guiadas por un propósito claro e integrar esta orientación en su estructura de toma de decisiones.

  2. Acción climática: Se exige un plan alineado con los objetivos del Acuerdo de París, especialmente para las grandes empresas, que deben incluir metas de reducción de emisiones basadas en ciencia.

  3. Derechos humanos: Las compañías deben identificar y mitigar riesgos en su operación y cadena de valor.

  4. Trabajo justo: Esto incluye prácticas salariales justas, empleos de calidad y cultura organizacional positiva.

  5. Gestión ambiental y circularidad: Se requiere la evaluación y reducción de impactos ambientales tanto en operaciones como en cadenas de suministro.

  6. Justicia, equidad, diversidad e inclusión: Las empresas deben impulsar entornos laborales inclusivos y equitativos.

  7. Asuntos gubernamentales y acción colectiva: Se promueve la participación en iniciativas colectivas y la defensa de políticas públicas que generen impacto positivo. Las empresas más grandes deberán publicar informes fiscales país por país.

Estos requisitos representan un cambio significativo respecto al modelo anterior basado en puntuaciones acumulativas. En lugar de sumar puntos, ahora el cumplimiento en cada área se vuelve obligatorio, estableciendo un nuevo mínimo común de impacto que todas las B Corps deben alcanzar. Según B Lab, este enfoque garantiza una alineación más fuerte con los desafíos contemporáneos y permite enfocar los esfuerzos en las acciones más relevantes y urgentes.

Las empresas deben pasar por una evaluación de riesgos que determinará subrequisitos adicionales según su industria, tamaño y perfil. Así, el estándar se adapta a la complejidad de cada organización, exigiendo más de aquellas con mayor impacto potencial.

Otra novedad destacada es la exclusión automática de ciertas industrias. Las empresas que generan más del 1% de sus ingresos en actividades como combustibles fósiles, juego, pornografía, prisiones privadas, tabaco o armas, ya no podrán certificarse. Este criterio también se extiende a empresas de consultoría y marketing, que deberán demostrar que sus ingresos derivados de estos sectores no superan el umbral. En el caso de servicios financieros, menos del 1% de los activos gestionados pueden estar vinculados a industrias no elegibles.

Sin puntajes, pero con estándares más altos

Una de las transformaciones más llamativas es el abandono de la puntuación tradicional del sistema B Impact Assessment. La organización argumenta que cumplir con los nuevos estándares ya es en sí una señal de alto desempeño. El foco ahora está en el impacto colectivo, no en rankings individuales. Sin embargo, B Lab se compromete a explorar formas alternativas de reconocer y visibilizar a las empresas con mayor impacto.

También se están rediseñando los llamados Modelos de Negocio de Impacto (MBI), que destacaban a compañías diseñadas específicamente para generar beneficios sociales o ambientales. Si bien actualmente no están incluidos en la estructura de reconocimiento del nuevo estándar, B Lab anunció que están en proceso de rediseño y se espera que puedan integrarse en futuras etapas de certificación.

Interoperabilidad con marcos ESG

Las nuevas normas también han sido diseñadas para alinearse con los marcos internacionales más utilizados en sostenibilidad, como GRI, CDP o los Estándares Europeos de Reporte de Sostenibilidad (ESRS). B Lab incluyó una sección de interoperabilidad que se actualizará periódicamente para asegurar consistencia entre sus estándares y los requisitos globales emergentes.

B Lab busca consolidar un nuevo estándar de responsabilidad empresarial que no solo premie buenas intenciones, sino también acciones concretas y transformadoras. Las empresas ya certificadas y aquellas que buscan obtener la B Corp en los próximos años deberán adaptarse a este marco más riguroso, que representa un giro hacia un mayor compromiso, coherencia y transparencia.

«El simple hecho de cumplir con los nuevos estándares ya demuestra un desempeño impactante», afirma B Lab, dejando claro que ser una B Corp no será más fácil, pero sí más significativo.

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