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19/05

Directores, empresas familiares y vínculo comunitario: las tres miradas que marcaron la premiación 2025 del IdCC

Lucía Santa Cruz, quien fue elegida como la Directora del Año, subrayó el valor estratégico de los directorios y la necesidad de ampliar la diversidad; Verónica Rosenberg, galardonada como Empresa Familiar, destacó el legado y la profesionalización de Rosen y el presidente de Mall Plaza, Sergio Cardone (directorio del año), llamó a fortalecer el vínculo entre las empresas y las comunidades.

La premiación de la 4º versión del The Board Director`s Summit 2025 del Instituto de Directores de Chile (IdCC) reunió tres discursos que reflejan el estado actual del gobierno corporativo en Chile: la reivindicación del rol directivo, la vigencia de las empresas familiares como motor económicos y el desafío, persistente, de conectar la gestión empresarial con la comunidad.

En un año marcado por transformaciones regulatorias, presión por profesionalización, mayor escrutinio público y exigencias crecientes en sostenibilidad, los mensajes de la directora del Banco Santander, Lucía Santa Cruz (premio a la Directora del Año), Viviana Rosenberg (en representación de Rosen, Empresa Familiar del Año) y el presidente del directorio de Mall Plaza, Sergio Cardone (Directorio del Año) revelaron tres dimensiones distintas, pero complementarias del liderazgo empresarial contemporáneo.

Lucía Santa Cruz: el rol de la dirección, diversidad y humanidades

Distinguida como Directora del Año 2025, Lucía Santa Cruz centró su intervención en el valor estratégico de los directorios y en la necesidad de ampliar la noción de diversidad más allá del género.

Destacó que las empresas son «el corazón de la economía» y el espacio donde «se juega realmente el bienestar de los habitantes de una nación». Su discurso avanzó hacia un punto poco habitual en estas ceremonias: la defensa del aporte de las humanidades y las ciencias sociales en la toma de decisiones corporativas.

En un contexto de alta incertidumbre política, cultural, tecnológica y ética, sostuvo que las empresas requieren «personas con una base amplia que sepan pensar, criticar, colaborar, crear y resolver las infinitas implicancias éticas de las decisiones que se adoptan».

Santa Cruz subrayó que la diversidad de género es incuestionable, pero que se debe avanzar hacia una diversidad integral: experiencias, disciplinas, miradas críticas. Su mensaje conectó de manera directa con tendencias internacionales donde los directorios buscan perfiles interdisciplinarios ante un entorno cada vez más impredecible.

Rosen: legado, profesionalización y la fuerza de las empresas familiares

El reconocimiento a Rosen como Empresa Familiar del Año fue recibido por la directora Viviana Rosenberg, quien hizo un relato íntimo, histórico y profundo sobre la evolución de la compañía.

Rosen, con 67 años de trayectoria y origen en un pequeño taller de Temuco, ha construido un modelo empresarial que combina raíces familiares con profesionalización. El discurso destacó este tránsito: diversificación de productos, expansión a mercados internacionales y fortalecimiento del gobierno corporativo.

Rosenberg remarcó que el crecimiento de la empresa ha sido posible gracias a una estructura moderna, transparente y alineada con estándares internacionales, pero que la esencia sigue ligada al legado de sus fundadores: ética de trabajo, respeto, esfuerzo y compromiso.

El mensaje incluyó un reconocimiento explícito a las personas que construyen la cadena de valor: «Ellos son la razón por la que un colchón diseñado y fabricado con cariño en el sur de Chile permite el descanso en hogares de distintos países»

La intervención cerró con una declaración de propósito: seguir creciendo con responsabilidad, sostenibilidad y cuidado hacia quienes forman parte de la organización.

Sergio Cardone (Mall Plaza): territorio y la brecha que aún persiste

El presidente de Mall Plaza, Sergio Cardone, abordó una dimensión distinta: la relación entre empresa y comunidad. A partir de experiencias acumuladas durante 35 años de trabajo corporativo, Cardone relató cómo proyectos conjuntos, como un encuentro en Huechuraba con empresas, autoridades, profesores y vecinos, revelan una desconexión estructural entre el mundo empresarial y el entorno social.

Describió actividades diseñadas para reunir a actores que nunca se encuentran en condiciones de paridad: desde ejecutivos y alcaldes hasta profesores y líderes comunitarios.

La reflexión central fue clara: cuando las personas se sientan a la misma mesa, surge una energía poderosa, «atómica», difícil de explicar, pero siempre transformadora.

Cardone remarcó que esta brecha no es teórica ni abstracta: afecta la capacidad del país para construir confianza, cohesión y progreso compartido. Y entregó una conclusión que marcó el tono final de su intervención: «Yo creo que si todas las empresas hicieran bien la «pega» con la comunidad, otro Chile cantaría».

Su mensaje funcionó como contraste y complemento a los discursos anteriores: mientras Santa Cruz habló del rol directivo y Rosenberg del legado familiar, Cardone situó la conversación en el territorio, la identidad local y la necesidad urgente de reconectar empresa y sociedad.

Tres visiones, un mismo desafío: la sostenibilidad del liderazgo empresarial

Los tres discursos, aunque distintos, convergen en ejes clave para el gobierno corporativo contemporáneo:

  • Profesionalización y diversidad (Santa Cruz)
  • Legado, crecimiento responsable y modelos híbridos de dirección familiar-profesional (Rosen)
  • Vínculo comunitario y gobernanza territorial (Cardone)

En conjunto, delinearon un mapa de lo que hoy se entiende como liderazgo sostenible: gestión con propósito, visión de largo plazo, inclusión de nuevas miradas y, sobre todo, un compromiso activo con las personas, tanto al interior como fuera de la organización.