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22/01

Prevén boom de «almacenamiento energético» en Latinoamérica: más de 20 GW en los próximos años

Informe de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), revela que la región suma apenas 3 GW de capacidad frente a 567 GW de generación eléctrica. Se requerirán US$ 24.000 millones en inversiones al 2030 para garantizar flexibilidad y seguridad del sistema. Chile concentra el 70% de la capacidad instalada actual.

Como un eje clave para garantizar flexibilidad, confiabilidad y expansión de las fuentes de energías renovables, aparece el sistema de almacenamiento en América Latina. Y las proyecciones son alentadoras de acuerdo al último informe de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) «Panorama Energético de América Latina y el Caribe 2025».

La región cuenta con 1,7 GW de capacidad instalada en baterías, pero OLACDE proyecta que ese número podría crecer a 24 GW en 2030 y 46 GW en 2035. Esto requerirá inversiones por 24000 millones y 46000 millones de dólares, respectivamente, considerando un costo promedio de 250 USD/kWh, aunque los costos siguen cayendo con rapidez.

Chile lidera el desarrollo regional, al contar hoy con 1,4 GW instalados y un curso un ambicioso pipeline que le permitiría alcanzar 8 GW en 2030, incluyendo 900 MW en pruebas, 3,7 GW en construcción y 2 GW en proceso de licenciamiento. Argentina y Honduras también avanzan: el primero adjudicó una licitación competitiva por 713 MW (la convocatoria apuntaba a 500 MW).  y el segundo hizo lo propio con 75 MW recientemente.

Desde la organización destacaron que el almacenamiento no es un fin en sí mismo, sino un instrumento para lograr una matriz eléctrica más robusta y adaptable.

«Los sistemas de almacenamiento no constituyen un objetivo, sino un mecanismo para alcanzar mayor seguridad y flexibilidad»,  sostuvo Fitzgerald Cantero Piali, director de Estudios, Proyectos e Información del organismo.

Proyecciones renovables al 2025 y 2050

El informe señala que la capacidad de generación renovable en 2025 aumentó un 7% respecto a 2024, y que el 68% de la nueva capacidad instalada ese año fue renovable, con la solar y eólica representando el 61% de ese total.

La generación con estas dos tecnologías creció un 19%. ALC alcanza así un 67% de electricidad generada con fuentes limpias, consolidando su posición global como una de las regiones con mayor índice de renovabilidad.

Al mismo tiempo, el consumo final de electricidad creció un 3,7% y el consumo per cápita un 2,6%, marcando una tendencia de crecimiento sostenido. Este avance estuvo acompañado por una mayor participación del gas natural, cuya generación se incrementó en 12% interanual, consolidándose como energía de respaldo en el proceso de descarbonización.

En sentido opuesto, la generación eléctrica con carbón se redujo un 21% y con petróleo un 31%, lo que confirma un cambio estructural en la matriz regional.

Hacia 2050, bajo un escenario de descarbonización acelerada (NET-0), la región deberá triplicar su capacidad de generación eléctrica, incorporando 1.000 GW adicionales, de los cuales el 90% será renovable. Se prevé además la necesidad de 80 GW en bancos de baterías, con una inversión estimada total de 1.500 billones de dólares.