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08/01

Proyecto del MMA, orientado a reducir emisiones del transporte urbano, aprueba evaluación internacional y se extenderá hasta 2028

El Proyecto CLETS promueve el desarrollo de marcos normativos, de planificación y reglamentarios que fomenten la adopción de sistemas integrados de movilidad de bajas emisiones.aprueba evaluación internacional y proyecta extensión hasta 2028.

El proyecto «Apoyo a la Estrategia Chilena de Transporte Sostenible, (CLETS)» radicado en la División de Calidad del Aire del Ministerio del Medio Ambiente, aprobó de manera satisfactoria su Evaluación de Medio Término (EMT), realizada por una consultoría internacional del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

El objetivo central del proyecto es constatar los impactos positivos en las emisiones de gases de efecto invernadero derivados del uso de tecnologías de transporte de cero y bajas emisiones en sistemas integrados de movilidad pública urbana. Para ello, CLETS promueve el desarrollo de marcos normativos, de planificación y reglamentarios que fomenten la adopción de sistemas integrados de movilidad de bajas emisiones.

La auditoría internacional recomendó extender el período de ejecución del proyecto por 18 meses adicionales, hasta marzo de 2028, con el objetivo de consolidar sus avances y maximizar su impacto territorial.

Qué evaluó la auditoría 

La Evaluación de Medio Término fue realizada durante los meses de octubre y noviembre de 2025 y consideró un análisis integral de distintos componentes del proyecto. Entre ellos, se evaluó la calidad de su diseño inicial, la eficacia de su implementación, la eficiencia en el uso de los recursos disponibles y la probabilidad de que los resultados alcanzados se sostengan en el tiempo.

Según consigna el informe, el impacto del proyecto se inserta en un contexto nacional caracterizado por avances significativos en electromovilidad. En ese marco, la evaluación reconoce que, si bien CLETS no ha sido el principal motor de dichos logros, sí ha cumplido un rol decisivo como facilitador del proceso. En particular, se destaca su contribución al fortalecimiento de la coordinación interinstitucional, la transferencia territorial de experiencias exitosas y la generación de capacidades a nivel subnacional.

Esta distinción resulta clave para comprender el valor del proyecto: más allá de los pilotos tecnológicos, la iniciativa ha operado como un articulador de políticas, conocimientos y actores, permitiendo que los avances en movilidad sostenible no se concentren únicamente en grandes centros urbanos, sino que comiencen a permear a ciudades intermedias y territorios regionales.

Despliegue territorial

Uno de los aspectos mejor evaluados por la auditoría internacional fue la correcta ejecución del proyecto y el valor agregado de las iniciativas desarrolladas en distintas regiones del país. En concreto, el informe releva avances en proyectos piloto de electromovilidad en buses y colectivos, el desarrollo de infraestructura de carga eléctrica, la integración modal con ciclos y mejoras en la gestión del transporte público.

A ello se suman acciones de capacitación y generación de conocimiento, orientadas tanto a equipos técnicos como a actores territoriales. Esta articulación ha permitido llevar soluciones concretas de movilidad sostenible a ciudades como Antofagasta, Valdivia, Lebu y el Gran Concepción, demostrando que es posible implementar sistemas de transporte público más limpios, confiables y eficientes fuera de la Región Metropolitana.

Desde la perspectiva de la evaluación, estos avances tienen impactos directos en la calidad de vida de las personas, al contribuir a la reducción de emisiones contaminantes, mejorar la eficiencia del transporte público y fortalecer la planificación urbana con criterios de sostenibilidad.

Coordinación institucional 

El informe pone especial énfasis en la coordinación interinstitucional impulsada por el proyecto CLETS. Bajo la dirección del Ministerio del Medio Ambiente, la iniciativa ha articulado un trabajo conjunto entre el propio MMA y el Ministerio de Transportes, junto a organismos de cooperación internacional, gobiernos regionales, municipios y actores del sector privado.

Esta gobernanza colaborativa es identificada como uno de los principales factores que explican el buen desempeño del proyecto. Según la evaluación, la coordinación ha permitido alinear objetivos, optimizar recursos y generar aprendizajes compartidos entre instituciones con competencias distintas pero complementarias.

En palabras de Nancy Manríquez, punto focal del proyecto CLETS y jefa de la Sección de Fuentes Móviles del MMA, el trabajo realizado muestra una curva de aprendizaje relevante por parte de los equipos involucrados, junto con un uso adecuado de los recursos disponibles. Esta combinación, señala, permite proyectar la continuidad y el escalamiento del proyecto en el tiempo.

Arquitectura del proyecto

El proyecto CLETS es una iniciativa de cooperación técnica financiada por el GEF, que considera un aporte de US$ 2,9 millones al Estado chileno. Estos recursos se canalizan mediante la intermediación de la Corporación Andina de Fomento, Banco de Desarrollo, y son administrados por la Agencia de Cooperación Internacional y Desarrollo.

Desde la evaluación internacional, esta arquitectura de financiamiento y cooperación es valorada como coherente con los objetivos del proyecto y adecuada para impulsar transformaciones estructurales en el sector transporte, particularmente en un contexto de acción climática y transición energética.

Aprendizaje institucional

La iniciativa ha avanzado en la consolidación de un sistema operativo de gestión del conocimiento, sustentado en varios pilares complementarios.

Entre ellos se menciona un Sistema de Monitoreo, Evaluación y Aprendizaje con enfoque adaptativo; un Sistema de Comunicación orientado a posicionar la movilidad sostenible en la agenda pública; y una producción significativa de conocimiento técnico, que incluye informes, guías metodológicas y procesos de sistematización.

Con la aprobación de la Evaluación de Medio Término, el proyecto CLETS recibe luz verde para avanzar en su siguiente etapa de implementación. Esta fase estará orientada a profundizar el despliegue de iniciativas piloto, fortalecer capacidades institucionales y generar evidencia que permita escalar soluciones de transporte público de cero y bajas emisiones en más ciudades del país.

En línea con ese objetivo, la EMT recomienda extender el período de ejecución del proyecto por 18 meses adicionales, hasta marzo de 2028. Esta extensión busca consolidar los logros alcanzados, maximizar el impacto regional y reforzar el rol del proyecto como plataforma de aprendizaje y articulación de políticas públicas.

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