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15/05

Jóvenes, educación y futuro incierto: el cambio climático también inquieta según el Ipsos Education Monitor 2025

Aunque la salud mental y la pobreza lideran las preocupaciones, el medioambiente y el cambio climático aparecen como parte de los grandes desafíos del futuro educativo y social, según un sondeo en 30 países.

El Ipsos Education Monitor 2025, que se basó en 23 mil entrevistas en 30 países, se enfoca en la calidad de los sistemas educativos y en la experiencia de los estudiantes, y en esta versión introdujo la creciente inquietud por el medioambiente y el cambio climático.

Según el estudio un 33% de los encuestados considera que la salud mental es el mayor problema que enfrentan los jóvenes hoy. Le siguen la pobreza, el acoso escolar y la presión de las redes sociales. Y, entre los desafíos, figura el medioambiente y el cambio climático, identificado por un 11% a nivel global como un tema central que marcará la vida de las nuevas generaciones

Aunque la cifra es menor en comparación con otros factores, su sola presencia en un informe educativo de alcance mundial es significativa. Según Ipsos, estas «amenazas existenciales» forman parte de un escenario que afecta directamente la percepción que los jóvenes tienen sobre su futuro. Ipsos cita a The Lancet Psychiatry Commission on Youth Mental Health (2024), que advierte que el cambio climático, junto a la desigualdad y la polarización política, contribuye a una «pérdida del futuro» entre las nuevas generaciones.

Educación bajo presión

El Education Monitor también indaga sobre los problemas de los sistemas escolares. A nivel global, un 29% de los encuestados señala que el principal obstáculo es un currículum desactualizado, seguido de la falta de financiamiento y de formación docente. En países como Chile, se repiten las preocupaciones por infraestructura, inequidad y calidad educativa.

Aunque el informe no se centra directamente en la educación para la sostenibilidad o en la integración de criterios verdes en las aulas, sí deja entrever que el contexto en que se desarrolla la enseñanza está profundamente marcado por estas tensiones globales.

En conjunto, el informe plantea que los jóvenes no solo enfrentan presiones académicas o económicas, sino también un horizonte vital incierto. Destaca que, en gran parte de Occidente, las nuevas generaciones ya no confían en tener una calidad de vida superior a la de sus padres, y que esta percepción está vinculada tanto a factores económicos como a los riesgos climáticos y medioambientales.

 

Aquí puedes leer el informe completo.