Diálogos Sostenibles
10/06

Puerto Valparaíso a dos años del «Acuerdo»: diálogo, sostenibilidad y una nueva relación ciudad–puerto

La empresa estatal completó dos de sus compromisos clave: reformuló el proyecto de ampliación portuaria y diseñó un plan estratégico para el borde costero. En esta entrevista, Franco Gandolfo explica cómo el diálogo territorial se convirtió en una herramienta central para destrabar conflictos, integrar a la ciudad y proyectar el desarrollo portuario bajo criterios de sostenibilidad.

A dos años de la firma del Acuerdo por Valparaíso, la empresa estatal Puerto Valparaíso ha cumplido dos de los tres compromisos que asumió con la ciudad: reformuló su proyecto de ampliación portuaria, reduciendo su escala e incorporando integración urbana, y desarrolló un plan estratégico para los 11 kilómetros de borde costero de la ciudad puerto.

En este Diálogos Sostenibles, conversamos con Franco Gandolfo, gerente general de la empresa estatal, sobre el cambio cultural que ha experimentado la organización, el impacto del diálogo territorial, la sostenibilidad como ventaja competitiva y la proyección del puerto hacia el futuro.

Para Gandolfo, el cambio cultural dentro de la empresa es profundo y permanente: «Este modelo de diálogo se transformó en una herramienta de ventaja competitiva. Proyectos que nacen con consenso social tienen mucha mayor probabilidad de éxito ambiental y político».

Prueba de ello, dice, fue el cambio de alcaldía en Valparaíso: «Hoy la nueva alcaldesa forma parte del acuerdo. Si no hubiésemos tenido esta base, todo habría sido mucho más complejo».

Un aprendizaje duro: del conflicto al diálogo

El proceso no ha sido fácil. Gandolfo. Arrastran más de 15 años de intentos y ajustes. «Hemos tenido fracasos: proyectos que incluso obtuvieron resolución ambiental, pero que luego fueron cuestionados en instancias como el Comité de Ministros, los Tribunales Ambientales o la Corte Suprema», sostiene.

La salida de un concesionario adjudicado, hace unos seis años, marcó un punto de quiebre: «Comprendimos que la ampliación portuaria no es solo un proyecto del puerto, sino de la ciudad».

De esa certeza nació la plataforma Valparaíso Dialoga, un espacio de conversación para escuchar a universidades, gremios, turismo, juntas de vecinos y autoridades. «No es posible desarrollar puertos en cualquier lugar ni bajo cualquier modelo. Pero tampoco es posible diseñarlos sin comprender el paisaje, el patrimonio y las expectativas de la comunidad», advierte tras el aprendizaje.

Tres compromisos, dos ya cumplidos

El Acuerdo por Valparaíso, firmado en octubre de 2023, contiene tres grandes dimensiones. Dos ya están materializadas. El rediseño permitió reducir el impacto sobre sectores sensibles del borde costero sin renunciar al objetivo de duplicar la capacidad portuaria: «Logramos un proyecto que interfiere menos con el borde costero y se mantiene dentro de la zona de aguas protegidas de Valparaíso», explica Gandolfo.

Uno de los cambios más relevantes fue la creación de infraestructura específica para cruceros: «Estamos construyendo un terminal de pasajeros a menos de 400 metros del terminal terrestre, donde las personas podrán trasladarse caminando, en un estándar de clase mundial». Esa infraestructura también podrá ser usada para carga fraccionada, asegurando viabilidad económica: «Eso también es sostenibilidad: equilibrar lo económico, lo urbano y lo social», precisa.

El borde costero deja de ser solo portuario

Uno de los cambios más profundos fue ampliar la mirada: de los dos kilómetros de borde portuario a los once kilómetros de costa urbana. «Valparaíso tiene 11 kilómetros de borde costero urbano. Diseñamos un plan estratégico para todo el borde, no solo para el puerto».

Entre las medidas destacadas están:

  • Paseo costero de más de un kilómetro
  • Obras de integración urbana
  • Parque Barón: dos hectáreas de parque urbano-portuario
  • Renovación del Muelle Prat

«Son obras de confianza que permiten que la ciudad vuelva a mirar al mar», destacó.

Hacia los 500 años de Valparaíso

De cara al año 2036, cuando Valparaíso cumpla cinco siglos, el puerto quiere ser protagonista de su revitalización. «Nuestra meta es volver a posicionar a Valparaíso como la joya del Pacífico».

Hoy el proyecto está en tramitación ambiental y ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia. «Creemos que en cuatro años más, varios de estos proyectos estarán operativos y eso permitirá un nuevo ciclo de desarrollo para la ciudad».

Dos mundos portuarios

Para comprender el rol de la empresa, Gandolfo explica que en Chile existen dos mundos. «El ámbito portuario estatal, donde hay diez empresas del Estado, y el mundo de los puertos privados. Nosotros somos una empresa 100% estatal que opera bajo un modelo de concesiones con privados».

Puerto Valparaíso administra hoy tres concesiones: dos de frentes de atraque y una zona externa de apoyo logístico. Según el ejecutivo, este modelo ha permitido modernizar el sistema portuario estatal mediante alianzas público-privadas.

Hoy, eso sí, enfrentan un nuevo desafío: la primera generación de concesiones, otorgadas en el año 2000, comienza a expirar al 2030. «Nos estamos preparando para la nueva generación de concesiones portuarias. Es un momento clave para redefinir cómo queremos que se desarrollen nuestros puertos»