informa
28/08

¿Qué tan responsables son las empresas con el uso de la IA? Estudio revela que la mayoría está fallando en su implementación

Un informe, que encuestó a 1.500 ejecutivos de empresas con ingresos superiores a mil millones de dólares, da cuenta de la peligrosa brecha entre innovación y ética. El 95% reconoce incidentes críticos, que van desde pérdidas financieras hasta riesgos ambientales. Sólo el 2%, a nivel mundial, aplica la IA de forma ética, segura y transparente.

En un mundo donde la Inteligencia Artificial (IA) se ha vuelto un motor de crecimiento indispensable, un estudio del Infosys Knowledge Institute encendió las alarmas: la mayoría de las empresas está fallando en su implementación. Apenas el 2% de las compañías analizadas aplica la IA de forma ética, segura y transparente.

El estudio, que encuestó a 1.500 ejecutivos de empresas con ingresos superiores a mil millones de dólares, en 7 países, expone una realidad preocupante: el 95% de las compañías ha sufrido incidentes relacionados con la ética, la seguridad o el medio ambiente debido a sus sistemas de IA. Lo que  demuestra que la implementación de esta tecnología es, en su mayoría, reactiva y carece de una estrategia integral.

La falta de gobernanza y control tiene un costo directo. El 77% de las empresas ha reportado pérdidas financieras por una mala implementación de la IA, mientras que el 86% de los ejecutivos anticipa nuevos desafíos de cumplimiento. Riesgos que impactan directamente en la resiliencia y la reputación de las compañías, sostiene el documento.

El costo invisible: el medio ambiente

A pesar que el entrenamiento de modelos de IA consume enormes cantidades de energía, el informe revela que la mayoría de las empresas no está tomando medidas para mitigar su impacto ambiental. Apenas el 38%  monitorea sus emisiones de carbono o invierte en soluciones sostenibles en la nube. Según BloombergNEF, de continuar esta tendencia, la demanda energética de los centros de datos podría duplicarse para 2050. La sostenibilidad, por lo tanto, no solo se trata de carbono, sino también de computación.

El estudio también resalta también que la IA responsable no es un mero requisito de cumplimiento, sino un diferenciador estratégico. Las empresas que lideran en este ámbito han logrado reducir los costos por incidentes en un 39%.

Además de los beneficios financieros, mejoran la reputación y ganan una ventaja competitiva en mercados que valoran cada vez más la ética y la transparencia.

Europa a la vanguardia: la Ley de IA

La Unión Europea se ha posicionado como líder mundial con su Ley de IA, el primer marco legal exhaustivo para regular esta tecnología. La normativa, que ya está en proceso de implementación, busca garantizar que los sistemas sean confiables y seguros. Con multas de hasta 35 millones de euros, la UE envía un mensaje claro: la regulación llegó para quedarse. Si bien esta ley es un hito, los expertos señalan que aún queda un vacío en la dimensión ambiental de la IA, un área que debe ser abordada con urgencia.

El informe deja una conclusión contundente: la IA responsable no es una opción, sino un imperativo estratégico. Ignorar la ética, la gobernanza y la sostenibilidad en su desarrollo y operación no solo expone a las empresas a riesgos financieros y de reputación, sino que también las deja atrás en un futuro donde la confianza y la responsabilidad serán los pilares de la innovación.

Compartir