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09/01

El millonario impacto del clima en el valor de los activos a nivel global

Ya no se trata de un riesgo futuro, sino un factor que incide directamente los mercados financieros. Un documento de Morningstar Sustainalytics analiza cómo los riesgos físicos y de transición están siendo subvalorados por el mercado y qué acciones deben adoptar los inversionistas institucionales para gestionarlos de manera efectiva.

Managing Risks for a Changing Climate: A Guide for Institutional Investors, elaborado por Morningstar Sustainalytics, advierte que  los efectos económicos del cambio climático no son hipotéticos. El aumento sostenido de la temperatura global ha intensificado la frecuencia y severidad de eventos climáticos extremos, generando pérdidas económicas millonarias, alzas en los costos de seguros y, en algunos casos, la imposibilidad de asegurar determinados activos.

El documento analiza cómo los impactos físicos del clima y los riesgos asociados a la transición hacia una economía baja en carbono están afectando el valor de los activos, los costos operacionales y la estabilidad de los portafolios de inversión a nivel global. Y presionando a gobiernos y reguladores a exigir mayor transparencia a empresas e instituciones financieras respecto de su exposición a riesgos climáticos y sus planes de mitigación.

El análisis identifica dos grandes categorías: el riesgo físico, que incluye tanto eventos agudos, como inundaciones, incendios forestales u olas de calor, como procesos crónicos asociados a cambios graduales del clima, entre ellos la subida del nivel del mar, la subsidencia del suelo o los ciclos de congelamiento y deshielo. Estos fenómenos pueden dañar infraestructura, interrumpir operaciones, reducir la productividad y aumentar significativamente los costos de seguros, afectando directamente el valor de las empresas.

Y el riesgo de transición, vinculado a los cambios regulatorios, tecnológicos y de mercado derivados del proceso de descarbonización.  Nuevas normativas, impuestos al carbono, exigencias de reporte, cambios en las preferencias de los consumidores y el avance de tecnologías limpias pueden dejar activos obsoletos, elevar costos operativos o generar riesgos legales y reputacionales para las compañías que no se adapten a tiempo. El documento advierte que mientras más tarde una empresa inicie su transición, mayores serán los costos y menores las oportunidades para compensarlos.

Subvaloración del mercado

Uno de los puntos centrales del análisis es la subvaloración del riesgo climático en los mercados financieros. Según Morningtar, estudios citados muestran que los riesgos físicos del cambio climático aún no se reflejan adecuadamente en las valorizaciones bursátiles. Esto se explica, principalmente, por dos factores: la falta de datos comparables y estandarizados, y el enfoque de corto plazo que predomina en los mercados de capitales.

La escasa disponibilidad de información, especialmente en emisiones de alcance 3, dificulta evaluar correctamente la exposición de las empresas, mientras que los horizontes de inversión reducidos tienden a ignorar riesgos que se materializan en el largo plazo.

Morningstar Sustainalytics plantea una serie de acciones esenciales para que los inversionistas institucionales gestionen de mejor forma el riesgo climático en sus portafolios:

  • La importancia de que los compromisos climáticos cuenten con respaldo a nivel de directorio y alta administración, integrando el riesgo climático dentro de los sistemas generales de gestión de riesgos financieros. Comprometerse con metas de carbono neutralidad sin objetivos intermedios ni estrategias claras, advierte el documento, expone a las organizaciones a acusaciones de greenwashing.
  • El acceso a datos confiables y comparables es otro pilar clave. El informe subraya la necesidad de que las empresas reporten su información climática bajo marcos reconocidos internacionalmente, lo que no solo mejora la calidad de los datos, sino que facilita el cumplimiento regulatorio de inversionistas y entidades financieras. En este punto, el documento pone énfasis en la relevancia de los estándares de divulgación climática que están comenzando a ser obligatorios en distintas jurisdicciones.
  • El uso de análisis de escenarios climáticos se presenta como una herramienta fundamental para evaluar cómo distintos caminos de política pública y concentración de emisiones pueden afectar los portafolios en el tiempo. Estos ejercicios permiten comparar escenarios más favorables con otros de mayor impacto, ayudando a anticipar riesgos de transición y ajustar estrategias de inversión antes de que los efectos se materialicen.
Herramienta clave

El reporte también aborda los desafíos prácticos que enfrentan las instituciones financieras al evaluar y reportar riesgos climáticos. Entre ellos, la dificultad para validar la credibilidad de los compromisos de carbono neutralidad de las empresas, la fragmentación de la información reportada y la necesidad de estimar emisiones cuando los datos no están disponibles.

¿Conclusión?  El verdadero desafío comienza después de asumir compromisos de carbono neutralidad.

Medir, analizar e integrar el riesgo climático dentro de la gestión financiera ya no es opcional, sino una condición necesaria para proteger el valor de los portafolios y enfrentar una transición que será cada vez más exigente.

Para los inversionistas institucionales, gestionar el riesgo climático no solo es una obligación regulatoria, sino una herramienta clave para anticiparse a los cambios estructurales que están redefiniendo los mercados.

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