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16/05

SAF en Chile: la hoja de ruta que busca transformar la aviación con combustibles sostenibles

El país ya está dando os primeros pasos hacia una industria área más limpia con una hoja de ruta al 2050 para la adopción de SAF, un combustible que puede reducir hasta en 80 % las emisiones. Aunque aún enfrenta altos costos y desafíos logísticos, el país avanza con acuerdos público-privados, estudios de factibilidad y colaboración regional.

El combustible sostenible para aviación (SAF, por sus siglas en inglés) se ha posicionado como una de las principales alternativas para reducir las emisiones del sector aéreo. Derivado de fuentes renovables como aceites usados, residuos agrícolas o biomasa, puede disminuirlas hasta en un 80 % 

«El SAF es la única opción para cumplir con las metas de descarbonización de la aviación. El desafío es el costo de producirlo, hoy es cuatro veces el del kerosene de aviación. Esto, en cierta medida, por el alto costo de captura de CO2, necesario para producir el metanol verde. Suponemos que a largo plazo se reducirá a no más del doble», explica Eduardo Bitran, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez.

A nivel mundial la industria aérea representa el 2,5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Chile contribuye al 0,3%. En 2024, el país consumió 2.300 millones de litros de combustible para aviación, y se proyecta que ellegue a 5.500 millones hacia 2050, según la Hoja de Ruta SAF 2050 liderada por el  Ministerio de Energía.

La producción chilena llegaría a 2.750 millones de litros en 2050.

«El valor de la producción nacional dependerá del precio al 2050, si fuera el doble del kerosene de aviación se alcanzaría un valor de ventas superior a US$ 6 mil millones al año. Una actividad económica equivalente similar a las exportaciones de salmones de Chile»,  agrega Eduardo Bitran.

¿Qué se está haciendo a nivel global?

Aunque la producción global de SAF aún representa apenas el 0,7 % del total de combustibles para aviación, las principales economías ya han definido ambiciosas políticas:

  • Unión Europea: La regulación ReFuelEU Aviation fija metas progresivas de mezcla con SAF, comenzando en un 2 % en 2025 hasta alcanzar un 70 % en 2050.
  • Reino Unido: Se ha propuesto llegar a un 10 % de SAF para 2030.
  • Estados Unidos: A través de la Inflation Reduction Act, otorga incentivos fiscales a los productores de SAF que demuestren reducciones significativas en emisiones.
  • OACI/CORSIA: A nivel internacional, se busca mantener las emisiones netas de 2020 como límite, con el compromiso de alcanzar cero emisiones netas en 2050.
Hoja de ruta en Chile

Chile ha sentado las bases para avanzar de manera articulada. En 2024 se firmó el Acuerdo Público-Privado por los Combustibles de Aviación Sostenibles, liderado por el Ministerio de Energía, que define una hoja de ruta nacional con metas al 2050. El acuerdo establece acciones concretas para introducir el SAF en el país.

Uno de los actores es Copec, que participa activamente de la mesa técnica: «Participamos activamente en este ecosistema, colaborando, promoviendo estándares comunes y disponibilizando nuestras capacidades logísticas y operacionales para apoyar iniciativas piloto, almacenamiento y distribución», señalan desde la compañía.

Otro hito relevante será la publicación del estudio de factibilidad SAF, desarrollado con apoyo del gobierno de Países Bajos y ACT‑SAF de la OACI, que analiza la disponibilidad de materias primas locales como residuos agrícolas, aceites usados, hidrógeno verde y CO₂ capturado.

También destaca el programa Vuelo Limpio, una plataforma público-privada activa desde 2021, que reúne a 48 organizaciones para avanzar en capacidades regulatorias, técnicas y de mercado, en línea con los estándares de la OACI.

El Grupo Abra ha venido participando en espacios de diálogo claves sobre este tema, «siempre haciendo énfasis en la importancia de asegurar el acceso y la conectividad para la región como motores de desarrollo económico y social de los territorios», señalan.

Potencial productivo y oportunidades económicas

Chile no solo busca abastecer su propia demanda de SAF, sino convertirse en exportador de eSAFs, aprovechando su capacidad tecnológica, la disponibilidad de energías renovables (solar y eólica) y la estabilidad regulatoria.

«La producción nacional podría alcanzar 2.750 millones de litros anuales en 2050. Si el precio se mantiene en el doble del kerosene fósil, esto representaría un mercado de más de US$6 mil millones al año. Una actividad económica comparable a las exportacion de salmón en Chile», agrega Bitran.

Obstáculos para escalar el modelo

Uno de los principales desafíos es logístico. Desde Copec apuntan a la necesidad de reducir costos operativos y alcanzar economías de escala que permitan usar la infraestructura existente.

«Nuestro enfoque está en avanzar con soluciones concretas, que contribuyan de manera efectiva a los objetivos de descarbonización del sector aéreo, mientras preparamos las condiciones necesarias para el desarrollo sostenible y escalable de este mercado», explican.

En paralelo, el debate en América Latina recién comienza, y enfrenta obstáculos estructurales que van desde la regulación hasta el acceso al financiamiento. En este escenario, el Grupo Abra (Avianca) propone tres principios para que la transición sea viable en la región:

  1. Los marcos normativos deben adaptarse al contexto local, no replicar modelos externos.
  2. Las exigencias ambientales deben considerar los niveles reales de contaminación de cada país.
  3. La implementación del SAF no debe encarecer los vuelos ni afectar la conectividad, especialmente crítica en territorios geográficamente complejos como América Latina.

«En efecto, el SAF es una solución que está movilizando a la aviación mundial, pero como actores en la industria, y sobre todo en un territorio tan geográficamente diverso como América Latina, los esfuerzos deben estar enfocados en lograr el equilibrio entre la sostenibilidad y el acceso al transporte aéreo, poniendo el avión al alcance de más personas, al tiempo que se trabaja por minimizar el impacto ambiental y se protegen los entornos», advierten desde la matriz de Avianca.

Aviación sostenible e inclusiva

En palabras del Foro Económico Mundial, «el problema no es volar, sino el Co2». Por eso, iniciativas como Airports of Tomorrow y el Global Aviation Sustainability Outlook ofrecen rutas para la acción estratégica inmediata. A futuro, tecnologías como la aviación eléctrica, el hidrógeno y los e-fuels podrían complementar el SAF, pero hoy es este combustible el que lidera la transición.