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10/06

Salto del sector privado al público: Costos y oportunidades para los profesionales en Chile

La experiencia política es altamente valorada en algunas áreas como relaciones institucionales, compliance, asuntos corporativos o sostenibilidad, donde el conocimiento del marco regulatorio y su red de contactos se convierten en activos estratégicos, especialmente hoy, cuando la alta dirección de las empresas no puede enfocarse únicamente en los resultados financieros.

En período de elecciones parece pertinente preguntarse qué motiva a profesionales del sector privado a entrar a la esfera pública. ¿Qué costos y beneficios trae este cambio para sus carreras?

Una de las razones más citadas para transitar de lo privado a lo público es la vocación de servicio. Muchos profesionales sienten que pueden generar un impacto más significativo en la sociedad, tomando decisiones que afectan a miles o millones de personas. Sin embargo, esta satisfacción puede venir acompañada de algunos costos. Los más evidentes resultan ser los económicos: según un estudio de Mercer (2021), los altos directivos en el sector privado en Chile ganan entre un 40% y 50% más que altos cargos en el sector público, como ministros y subsecretarios.

Además de esta diferencia salarial, el escrutinio público y la pérdida de privacidad son desafíos importantes. Profesionales que vienen del mundo corporativo no están acostumbrados a la exposición pública ni a las críticas intensas. Asimismo, el sector público se caracteriza por su burocracia y procesos más lentos, lo que puede frustrar a quienes están familiarizados a un ritmo de decisiones más ágil y autónomo.

Entonces, ¿Cuáles serían las ganancias y aprendizajes? Además de cumplir con el genuino deseo de generar impacto social, quienes pasan por el sector público adquieren competencias que a veces son difíciles de desarrollar en el mundo corporativo. Por ejemplo, un estudio de la MIT Sloan School of Management indica que los ejecutivos con experiencia en el sector público tienen un 25% más de probabilidades de haber manejado crisis complejas, siendo la gestión de crisis una habilidad muy valorada en el sector privado. Un ejemplo claro fue la experiencia adquirida por quienes estuvieron a cargo de gestionar la crisis producida por el Covid-19 en nuestro país.

El Global Leadership Forecast (2021) también destaca que los líderes con experiencia en el sector público son percibidos como más resilientes y mejor preparados para liderar en entornos volátiles. Asimismo, habilidades como la gestión de múltiples stakeholders, además del desarrollo de redes de contacto de alto nivel, tienden a ser muy apreciadas.

Sin embargo, la transición de vuelta al sector privado puede no ser sencilla. Un estudio de PwC señala que el 45% de los ejecutivos que salen del sector público tardan más de un año en reintegrarse al sector privado, en parte por la percepción de que su estilo de liderazgo es menos orientado a resultados inmediatos, o a que han estado alejados de las nuevas tendencias y tecnologías, o han perdido “ritmo”.

A pesar de estos desafíos, la experiencia política es altamente valorada en algunas áreas como relaciones institucionales, compliance, asuntos corporativos o sostenibilidad, donde el conocimiento del marco regulatorio y su red de contactos se convierten en activos estratégicos, especialmente hoy en día, cuando la alta dirección de las empresas no puede enfocarse únicamente en los resultados financieros. Facilitar la reincorporación de estos profesionales al sector privado no solo beneficia a las empresas al aprovechar sus habilidades únicas, sino que también puede incentivar a más talentos a incursionar en la política, promoviendo un ciclo virtuoso de colaboración y aprendizaje entre ambos sectores.

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