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10/06

Salud y medioambiente: cómo las empresas se deben anticipar y actuar ante el cambio climático

El calentamiento global no solo transforma ecosistemas y economías, sino que también pone en jaque la salud humana. Enfermedades emergentes, olas de calor letales y el colapso de sistemas sanitarios son algunas de las amenazas que ya enfrentamos. Un informe de Veolia destaca los riesgos y las necesarias estrategias corporativas para mitigarlos.

El cambio climático ya no es solo una crisis ambiental, también un desafío creciente para la salud pública y las empresas. El informe elaborado por la plataforma de discusión global The Veolia Institute: «FACTS Reports de 2025, titulado Salud y el Medioambiente: Comprender, Anticipar y Actuar ante el Cambio Climático», advierte sobre cómo el deterioro del medioambiente impacta la salud humana y el rol crítico de las empresas para mitigar estos efectos.

Las  compañías deben prepararse no solo para los riesgos físicos que conlleva el cambio climático, sino también para sus repercusiones en la salud de trabajadores y comunidades, sentencia el documento al destacar la interconexión entre el medioambiente, las enfermedades y las condiciones laborales.

Entre los principales:

1. Aumento de enfermedades relacionadas con el calor extremo

Las olas de calor son cada vez más intensas y frecuentes, lo que eleva el riesgo de golpes de calor, enfermedades cardiovasculares y problemas respiratorios. Se estima que el calor extremo ya causa cerca de 500.000 muertes al año y podría afectar a un 25% de la población mundial en las próximas décadas si la temperatura global sigue en aumento.

2. Impacto en los sistemas de agua y alimentación

El cambio climático afecta la disponibilidad de agua potable y la producción de alimentos. Sequías prolongadas y fenómenos climáticos extremos reducen la productividad agrícola, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y elevando los costos de las materias primas para las empresas del sector alimenticio y de retail.

3. Nuevas amenazas sanitarias y enfermedades emergentes

Las temperaturas más altas y el aumento de la humedad favorecen la propagación de enfermedades infecciosas transmitidas por mosquitos, como el dengue y el zika. También se ha identificado que el deshielo del permafrost podría liberar virus y bacterias antiguas, con potenciales impactos desconocidos para la salud humana.

4. Estrés laboral y la ecoansiedad

El informe resalta el aumento de la ecoansiedad, especialmente entre las generaciones más jóvenes, que perciben un futuro incierto debido al cambio climático. En el ámbito laboral, el estrés relacionado con desastres ambientales y condiciones extremas puede afectar la productividad y el bienestar de los empleados.

Claves para la acción

Para enfrentar estos desafíos, las empresas deben adoptar un enfoque proactivo en sostenibilidad, salud y resiliencia organizacional, dice el documento y entrega algunas directrices:

1. Incorporar el concepto de One Health en las operaciones

El enfoque One Health destaca la interconexión entre la salud humana, animal y ambiental. Las empresas pueden integrar esta visión en sus políticas de sostenibilidad y prevención de riesgos laborales, asegurando condiciones de trabajo seguras y promoviendo la biodiversidad en sus cadenas de suministro.

2. Adaptar infraestructuras y espacios de trabajo al cambio climático

Las organizaciones deben repensar sus instalaciones para enfrentar olas de calor y desastres climáticos. Esto implica mejorar la eficiencia energética de los edificios, garantizar acceso a agua potable en climas extremos y diseñar espacios verdes para mitigar el estrés térmico.

3. Reducir la huella de carbono y transición a energías renovables

Reducir la dependencia de combustibles fósiles no solo disminuye el impacto ambiental, sino que también protege la salud de las comunidades al reducir la contaminación del aire. Invertir en energías renovables y economía circular es clave para una estrategia empresarial sostenible.

4. Fortalecer la resiliencia de la cadena de suministro

El informe destaca la vulnerabilidad de las cadenas de suministro ante fenómenos climáticos extremos. Para mitigarlo, las empresas pueden diversificar proveedores, implementar modelos de producción local y mejorar la trazabilidad de insumos críticos.

5. Fomentar el bienestar y la salud mental en el trabajo

Ante el aumento del estrés laboral vinculado a la crisis climática, las empresas deben ofrecer programas de apoyo emocional, horarios de trabajo flexibles en condiciones climáticas extremas y fomentar una cultura organizacional que priorice el bienestar de los empleados.