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01/02

Santiago Hot: el proyecto de medición climática que llegó para detectar las “islas de calor”

El modelo científico ciudadano, que lidera en Chile la Universidad Andrés Bello, registró dónde se concentran las mayores temperaturas en el Gran Santiago.

En medio de la ola de calor que azota a la zona central del país, “Santiago Hot», una propuesta original de Estados Unidos,  busca mapear las zonas extremas  o «islas de calor» en distintas zonas de la ciudad. El proyecto es liderado por la Universidad Andrés Bello y financiado por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA). 

El sábado 2o de enero se midió la temperatura en tres horarios diferentes por 18 rutas, con el fin de reconocer las islas de calor de la capital, que son los puntos donde se concentra y se caracterizan por la escasa vegetación y la abundancia de cemento y asfalto en el suelo.

El estudio calzó con la seguidilla de «olas de calor extremo» de la zona centro sur del país, incluso tras esto Senapred anunció una «alerta roja» en la Región Metropolitana hasta el sábado 3 de febrero. De ahí la urgencia de detectar las «islas de calor».

“Los mapas quedarán accesibles para toda la población, generando así un recurso de información valioso para científicos, reguladores, y ciudadanos preocupados por los impactos en la salud de las personas”, comentó la directora del proyecto Raquel Jiménez, investigadora de la Facultad de Ingeniería que adjudicó los fondos a la UNAB.

Generar mapa de calor urbano

El organismo norteamericano replicó en Santiago lo hecho en 60 comunidades norteamericanas, Sao Paulo en Brasil y Freetown de Sierra Leona, siendo Chile la tercera investigación fuera de Estados Unidos.
Los datos recolectados serán integrados a satelitales y otras fuentes de información, las que en conjunto generarán un mapa de calor urbano de alta resolución espacial, que servirá para la toma de decisiones a la hora de diseñar intervenciones que mitiguen la crisis climática. 

“Lo que no se mide, no se gestiona. Esta información es fundamental para caracterizar la distribución del riesgo y entender cómo afecta a distintos grupos de la población, con el fin de proteger a grupos vulnerables y diseñar intervenciones de mitigación con consideraciones de justicia climática” agregó la investigadora de la UNAB. 

La iniciativa se desarrolló a través del National Integrated Heat Health Information System (NIHHIS) del NOAA. Otros colaboradores fueron el Departamento de Salud Ambiental de la Universidad de Boston y diversas ONGs chilenas como el laboratorio de cambio social Cambiarnos y Muévete. La medición se realizó con el instrumento CAPA Heat Watch Sensor. CAPA es una agencia que ofrece instrumentos de análisis y es financiado por NOAA desde 2017.

CAPA Heat Watch Sensor, el artefacto que midió las temperaturas. Imagen extraída de cuenta de X @santiagohot2024.

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