informa
05/06

SBAP: La pieza clave que faltaba completar en el puzle de la institucionalidad ambiental chilena

La implementación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) avanza con la aprobación de reglamentos clave, un plan de acción empresarial y nuevas oportunidades para el sector privado. La meta: asegurar una conservación efectiva antes del 2030.

La implementación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) avanza. Ahora requiere de la aprobación de reglamentos clave, un plan de acción empresarial y nuevas oportunidades para el sector privado. La meta: asegurar una conservación efectiva antes del 2030.

Este año será clave para la implementación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), creado por la Ley N.º 21.600, liderado por el Ministerio del Medio Ambiente y que requiere de la aprobación de 12 reglamentos que regularán aspectos centrales como el funcionamiento de las Áreas Protegidas Públicas (APP), el Fondo Nacional de Biodiversidad (FNB) y el pago por servicios ecosistémicos antes de septiembre de 2025.

«La implementación no debe perder de vista sentar las bases y estrategias que permitan una conservación urgente y efectiva de nuestra biodiversidad antes del año 2030”, advierte el investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), Eduardo Katz, en el informe Implementación de la Ley 21.600 y los desafíos para lograr la protección efectiva del 30% de los ecosistemas.

Durante el primer semestre de 2025 ya se aprobaron dos reglamentos:

  • El de los Planes RECOGE, enfocados en conservar especies amenazadas.
  • El del Comité Científico Asesor, que establece su estructura, requisitos y funciones.

Además, se aprobó el Plan Operativo Anual 2025 del proyecto GEF-SBAP, financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, que define las prioridades estratégicas del primer año de implementación del SBAP, como la creación del Fondo Nacional de Biodiversidad y el fortalecimiento del rol fiscalizador de los guardaparques.

Reglamentos en consulta pública

También hay dos anteproyectos en distintas etapas de participación ciudadana:

  • El Reglamento para la Clasificación de Ecosistemas y Planes de Manejo (RCEP), cuya consulta pública finalizó en marzo, establece criterios para clasificar ecosistemas según su estado de conservación y planes de manejo.
  • El Reglamento del Sistema de Certificación de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (SCBSE), cuya consulta sigue abierta hasta el 1 de julio, permitirá certificar prácticas y sitios que aporten a la conservación de la biodiversidad.
¿Qué es el SBAP?

El SBAP es el organismo encargado de administrar el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, tanto terrestres como marinas. Antes, esa tarea estaba repartida entre CONAF, Sernapesca y Bienes Nacionales.

Según The Nature Conservancy Chile, el SBAP es la pieza institucional pendiente desde 2010, cuando se creó el Ministerio del Medio Ambiente, el Servicio de Evaluación Ambiental y la Superintendencia del Medio Ambiente.

«Es el corazón de esta institucionalidad. Ejecutará las políticas públicas y regulaciones vinculadas a la protección del patrimonio natural del país, clave para el desarrollo y bienestar de la población», afirma Alejandro Correa, Director de Políticas Públicas de la organización.

¿Qué organismos han participado en la elaboración?

El proceso ha sido liderado por el Ministerio del Medio Ambiente, con la participación de organismos públicos como Conaf, Sernapesca, Subpesca, el Ministerio de Bienes Nacionales y el de Agricultura. También han contribuido activamente organizaciones de la sociedad civil como Chile Sustentable, el Observatorio Ciudadano y Océana, así como universidades y centros de investigación (Universidad de Chile y la Sociedad de Ecología de Chile, Socecol). Además, ha contado con el respaldo técnico y financiero de organismos internacionales como la OECD, el PNUD, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y la UICN, que han apoyado su diseño, implementación y fortalecimiento institucional.

En cuanto al apoyo técnico de organizaciones como WWF, WCS y el Fondo Naturaleza Chile, The Nature Conservancy señala que han contribuido con propuestas, talleres y espacios de diálogo para facilitar la implementación y sumar actores a la conservación.

«Se ha apoyado el proceso de implementación del SBAP, ya sea mediante la generación de insumos y propuestas a los distintos reglamentos de la ley, como apoyo en generación de espacios de conversación y talleres para acompañar a los distintos actores -como los propietarios de santuarios de la naturaleza y otras iniciativas privadas, que puedan sumarse a la gigantesca tarea de conservación de nuestro patrimonio natural», precisa Correa.

En paralelo, Acción Empresas elaboró el Plan de Acción Empresarial en Biodiversidad, alineado con el SBAP y la Estrategia Nacional de Biodiversidad (NBSAP). El plan busca movilizar al sector privado a reducir impactos, integrar la biodiversidad en su estrategia y cumplir compromisos internacionales como el Marco Mundial de Biodiversidad (GBF).

¿Cuáles han sido los desafíos y oportunidades del sector privado?

«Estamos convocando a nuevas empresas que quieran sumarse a la implementación piloto del plan. A partir de 2026 estará abierto a todas las compañías del país», señala Alejandra Arochas, jefa de proyectos de Acción Empresas.

El nuevo escenario también implica desafíos para las empresas, como lo advierte Acción Empresas:

  • Falta de capacidades técnicas.
  • Escasez de métricas estandarizadas.
  • Dificultades para incorporar biodiversidad en la planificación.
  • Ausencia de incentivos financieros claros.

A esto se suman mayores exigencias en evaluación de impactos y uso del territorio. “Habrá nuevas restricciones en zonas ecológicamente sensibles y estándares más altos en compensaciones y planes de manejo”, explica Roberto Ponce, director del Centro de Sustentabilidad Empresarial de la Universidad Del Desarrollo (UDD), Roberto Ponce.

Un cambio que crea valor

A pesar de los retos, las empresas que integren la biodiversidad en su modelo de negocios pueden fortalecer su reputación, acceder a financiamiento verde y diferenciarse en mercados más exigentes.

«El SBAP abre puertas a alianzas público-privadas en restauración ecológica, turismo sustentable y conservación. Anticiparse a estas transformaciones fortalecerá el posicionamiento en mercados que exigen trazabilidad y sostenibilidad», agrega Ponce.

Eduardo Katz sostiene en su estudio que el éxito del SBAP dependerá de cómo se enfrenten los desafíos actuales: con incentivos adecuados, simplificación de procesos, el fortalecimiento del financiamiento y la promoción de una colaboración efectiva entre todos los actores involucrados.

Compartir