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09/02

SEC guía las prioridades en divulgaciones corporativas para 2026

Un análisis basado en inteligencia artificial de miles de presentaciones ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos muestra la reconfigurando las exigencias para las empresas: IA y geopolítica lideran el tema.

El panorama de divulgación corporativa en Estados Unidos está entrando en una nueva fase. De cara a 2026, la Securities and Exchange Commission reiteró su compromiso con la modernización de los requisitos de información para las empresas que reportan en el mercado estadounidense, en un contexto marcado por la aceleración tecnológica, la volatilidad geopolítica y una creciente presión regulatoria.

Una articulo publicada por Nasdaq, firmada por Michael Stiller, que utiliza Nasdaq Lens, una plataforma nativa de inteligencia artificial, examinó miles de presentaciones ante la SEC y cartas de comentarios regulatorios correspondientes a los últimos años fiscales. ¿Resultado? Una precisa radiografía precisa de cómo están cambiando las prioridades de divulgación y qué áreas concentran hoy la mayor atención del regulador.

Más escrutinio

Según la publicación entre 2020 y 2024, las cartas de comentarios emitidas por la SEC aumentraon desde 1.099 a 1.498 y aunque en 2025 se observa una caída temporal (844 cartas), la tendencia estructural apunta a un mayor nivel de escrutinio y a una evolución en las áreas de foco regulatorio.

Las prioridades tradicionales se mantienen: el análisis y discusión de la administración (MD&A), las fusiones y adquisiciones y las divulgaciones no GAAP (Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados) siguen encabezando los temas más observados por la SEC.  Aunque  comienzan a emerger nuevos focos con fuerza, especialmente vinculados a tecnología y transparencia operativa.

Irrupción de la IA como riesgo corporativo

Uno de los cambios más significativos identificados por el análisis es el salto de la inteligencia artificial desde un tema marginal a una categoría central de divulgación. En 2025, las menciones relacionadas con IA alcanzaron el séptimo lugar entre los asuntos más comentados por la SEC, un ascenso acelerado que refleja su creciente impacto transversal en los modelos de negocio.

Esta tendencia se confirma al observar los factores de riesgo incluidos en los formularios 10-K. Mientras riesgos tradicionales como ciberseguridad, protección de datos, competencia y cambios regulatorios se mantienen estables, la IA emerge como una categoría independiente en el 33 % de las presentaciones del año fiscal 2025. Apenas tres años antes, solo el 1 % de los reportes la identificaba como un riesgo específico.

El dato revela cómo la adopción de sistemas de IA, la automatización de procesos y la gobernanza de modelos algorítmicos se han convertido no solo en activos estratégicos, sino también en fuentes de riesgo operativo, regulatorio y reputacional que las empresas ya no pueden omitir.

Bbajo la lupa

Junto con la tecnología, los riesgos geopolíticos ocupan un lugar cada vez más visible en las divulgaciones corporativas. Las tensiones comerciales, los conflictos internacionales y la fragilidad de las cadenas globales de suministro se reflejan en un aumento sostenido de referencias a aranceles y guerras comerciales.

En el año fiscal 2025, el 41 % de las presentaciones 10-K identificó los aranceles y conflictos comerciales como un factor de riesgo independiente. En términos de lenguaje, las menciones a «aranceles» crecieron un 163% interanual, evidenciando que las políticas comerciales y la inestabilidad global siguen siendo una preocupación central para las compañías con operaciones transfronterizas.

Este énfasis refuerza una lectura más amplia: la SEC y los inversionistas demandan mayor claridad sobre cómo las empresas gestionan escenarios de disrupción geopolítica y su impacto financiero y operativo.

Nuevas categorías de riesgo ganan espacio

Entre 2023 y 2025, cinco grandes áreas concentraron cerca del 40% de todas las nuevas divulgaciones de riesgo: regulación y cambios regulatorios, fusiones y adquisiciones, asuntos de capital y acciones, inteligencia artificial e informes y controles financieros.

La concentración en estos ámbitos sugiere que las empresas están reforzando sus mensajes en torno al cumplimiento normativo, la actividad transaccional y la transformación tecnológica, al mismo tiempo que responden a un entorno de mayor complejidad y exigencia informativa.

También aparecen con mayor frecuencia riesgos específicos del modelo de negocio, como el activismo de inversionistas, las recompras de acciones y los cambios estratégicos, lo que da cuenta de una gobernanza corporativa cada vez más influida por las expectativas del mercado y de los accionistas.

Cambio de prioridades

Más allá de los factores de riesgo formales, el análisis del lenguaje utilizado en los documentos presentados ante la SEC ofrece una señal clara sobre la evolución de las prioridades corporativas. En 2025, la terminología asociada a la inteligencia artificial domina las presentaciones, con aumentos que reflejan tanto la adopción tecnológica como la necesidad de explicar sus implicancias.

Las menciones a «agente de IA» crecieron un 6.550% interanual, mientras que las referencias a «GPU» aumentaron un 189 %, en línea con las mayores inversiones en infraestructura computacional. El término “inteligencia artificial” en general registró un alza del 39 %, consolidándose como una categoría transversal de divulgación.

Sostenibilidad pierde protagonismo relativo

En contraste, el lenguaje vinculado a sostenibilidad, medio ambiente y aspectos sociales muestra un retroceso en los documentos presentados ante la SEC. Las menciones «net zero» cayeron un 19 % interanual, mientras que las referencias a «DEI» disminuyeron 71%, marcando un cambio significativo en la narrativa corporativa.

El análisis no sugiere que la sostenibilidad haya dejado de ser relevante, sino que las empresas están ajustando sus estrategias de divulgación, priorizando asuntos más inmediatos y directamente asociados al cumplimiento regulatorio, la tecnología y la gestión de riesgos operativos.

One Big Beautiful Bill Act

Otro hallazgo relevante es la rápida incorporación de nuevos conceptos legislativos en las divulgaciones, incluso antes de que existan plazos formales de cumplimiento. Un ejemplo destacado es la mención al «One Big Beautiful Bill Act», que apareció más de 11.000 veces en los documentos analizados.

Este volumen temprano indica que las compañías están comenzando a evaluar e integrar marcos regulatorios emergentes con anticipación, conscientes de que la preparación temprana puede ser clave para enfrentar futuros requerimientos.

El panorama que describe el análisis es claro: la divulgación corporativa está entrando en una etapa de mayor complejidad. Los riesgos tradicionales siguen vigentes, pero el crecimiento explosivo de las referencias a inteligencia artificial y el renovado foco en la geopolítica están redefiniendo las prioridades informativas.

En paralelo, la menor prominencia del lenguaje de sostenibilidad refleja un giro hacia temas tecnológicos y de cumplimiento, en un entorno donde las empresas deben equilibrar expectativas regulatorias, presión del mercado y transformación digital acelerada.

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