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15/01

Seis proyectos empresariales en Chile que marcan el camino hacia un desarrollo más verde

Más allá de su impacto específico, evidencian un cambio desde la sostenibilidad como narrativa una práctica operativa, con resultados verificables y potencial de replicabilidad. Un camino que, aunque aún enfrenta desafíos estructurales, comienza a delinear un modelo de desarrollo más resiliente en Chile.

La sostenibilidad ya dejó de expresarse solo en compromisos estratégicos o declaraciones de largo plazo. En distintos sectores productivos, energía, minería, agua, alimentos, tecnología y desarrollo urbano, comienzan a consolidarse proyectos concretos que integran innovación, reducción de impactos ambientales y adaptación al cambio climático.

Desde soluciones de energía renovable distribuida hasta tecnologías satelitales para la protección de ecosistemas, eeflejan cómo el Chile avanza desde el diagnóstico hacia la implementación. En ESGHOY destacamos  seis proyectos desarrollados por empresas, a nivel local, que ilustran distintas dimensiones de la transición sostenible y que, en conjunto, dan cuenta de un ecosistema de innovación ambiental cada vez más diverso y articulado.

Energía limpia y descarbonización operativa

1. McDonald’s Chile acelera su transición energética con más de 1.500 paneles solares

La cadena de restaurantes operada por McDonald’s Chile, a través de Arcos Dorados, dio un paso relevante en su estrategia de eficiencia energética al instalar más de 1.500 paneles solares en el país. La infraestructura fotovoltaica, que alcanza cerca de 6.000 metros cuadrados, permite generar más de 1.600 MWh de energía limpia al año, volumen equivalente al consumo eléctrico de aproximadamente 751 hogares.

Según datos de la compañía, este sistema evita la emisión de más de 390 toneladas de CO₂ anuales y se estructura bajo un modelo híbrido: Granjas solares que inyectan energía renovable al sistema eléctrico nacional y paneles instalados en techos y carports de los propios restaurantes, que permiten el autoconsumo y reducen la dependencia energética de cada local.

La iniciativa forma parte de una hoja de ruta más amplia, con la que Arcos Dorados proyecta que más del 20% de su operación en Chile esté cubierta por energías renovables este año, alineándose con los compromisos corporativos de descarbonización y transición energética del grupo a nivel regional.

 

Economía circular y gestión de residuos

2. SQM Litio impulsa una economía circular pionera en la industria

En el ámbito minero-industrial, SQM Litio desarrolló un proyecto de economía circular orientado a la reutilización de residuos plásticos, con un alcance que trasciende sus propias operaciones. La iniciativa permite fabricar cerca de 150.000 pallets 100 % reciclados al año, reutilizando aproximadamente 3.000 toneladas de plástico.

El material proviene tanto de residuos industriales generados internamente como de plásticos recuperados del océano, lo que amplía el impacto ambiental del proyecto. Según la propia minera, esta solución evita la emisión de alrededor de 1.500 toneladas de CO₂ anuales y reduce la presión sobre vertederos y ecosistemas marinos.

El proyecto introduce una lógica circular en una industria tradicionalmente intensiva en recursos, incorporando criterios de reutilización de materiales en la cadena logística y avanzando hacia modelos productivos con menor huella ambiental.

 

Tecnología ambiental y monitoreo de ecosistemas

3. «El ojo del bosque»: observación espacial para la biodiversidad

La innovación tecnológica aplicada a la sostenibilidad también tiene un componente espacial. Desde el ecosistema de emprendimiento de Arauco Ventures surgió Lemu Nge, un satélite chileno equipado con cámaras hiperespectrales de última generación, conocido como el «ojo del bosque».

Este sensor permite monitorear ecosistemas y biodiversidad desde el espacio, capturando información detallada sobre la salud de los bosques, la cobertura vegetal y cambios en el territorio. El objetivo es cerrar brechas de datos en observación ambiental, especialmente relevantes en el hemisferio sur, donde la disponibilidad de información satelital de alta resolución ha sido históricamente limitada.

La herramienta apunta a mejorar la gestión forestal, apoyar la conservación de ecosistemas clave y fortalecer la toma de decisiones basada en evidencia científica, tanto para actores públicos como privados.

Gestión hídrica adaptativa frente al cambio climático

4. Proyecto Nilus: acumulación de hielo artificial para enfrentar la escasez de agua

En un contexto marcado por la disminución sostenida de glaciares y la escasez hídrica, el Proyecto Nilus propone una solución de adaptación basada en ciencia aplicada. Ubicado en el Parque Arenas, en el Cajón del Maipo, el sistema ha logrado acumular cerca de 15.000 metros cúbicos de hielo artificial, aumentando en un 30 % sus reservas respecto del año anterior.

La tecnología permite conservar agua en estado sólido en zonas de alta montaña, liberándola gradualmente durante los períodos críticos de escasez. El proyecto integra sensores ambientales, sistemas de comunicación satelital y monitoreo en tiempo real, combinando innovación tecnológica con conocimiento hidrológico.

Nilus se posiciona como una alternativa experimental para mitigar la pérdida de reservas naturales de agua y explorar nuevas estrategias de adaptación frente al cambio climático en cuencas de alta vulnerabilidad.

 

5. Aguas Andinas y la recarga artificial de acuíferos en Santiago

En el ámbito de la infraestructura hídrica urbana, Aguas Andinas desarrolló un sistema pionero de recarga artificial del acuífero Mapocho Alto. El proyecto permite almacenar agua subterránea equivalente al consumo mensual de cerca de 47.000 hogares.

La iniciativa se integra dentro de la estrategia Biociudad de la compañía y consiste en infiltrar excedentes de agua hacia el subsuelo durante períodos favorables, reforzando las reservas subterráneas y reduciendo la vulnerabilidad del sistema frente a sequías prolongadas.

Este enfoque busca diversificar las fuentes de seguridad hídrica de la Región Metropolitana, incorporando soluciones basadas en la gestión de acuíferos como complemento a la infraestructura tradicional.

 

Infraestructura, comunidad y regeneración urbana

6. Colbún transforma el estadio Federico Schwager en el primer estadio sustentable de Chile

La sostenibilidad también comienza a integrarse en proyectos de regeneración urbana. Colbún implementó en el estadio Federico Schwager, ubicado en Coronel, un proyecto que lo convierte en el primer estadio sustentable del país.

La iniciativa incorpora pastelones fabricados a partir de residuos industriales reciclados provenientes de faenas energéticas, otorgando una segunda vida a materiales que anteriormente terminaban en vertederos. Los nuevos pavimentos reducen la huella ambiental del recinto y promueven principios de economía circular en infraestructura deportiva.

El proyecto se enmarca en un plan más amplio de Colbún orientado a integrar desarrollo comunitario, sostenibilidad y gestión responsable de materiales, vinculando inversión privada con beneficios urbanos y sociales.

 

Innovación con impacto local y proyección global

Estas seis iniciativas reflejan distintas facetas de la sostenibilidad: transición energética, economía circular, tecnología ambiental avanzada, adaptación hídrica, conservación de ecosistemas e infraestructura urbana sostenible. En conjunto, muestran cómo la innovación en Chile comienza a traducirse en soluciones concretas, medibles y escalables.

Más allá de su impacto específico, estos proyectos evidencian un cambio de enfoque: desde la sostenibilidad como narrativa hacia la sostenibilidad como práctica operativa, con resultados verificables y potencial de replicabilidad.

Un camino que, aunque aún enfrenta desafíos estructurales, comienza a delinear un modelo de desarrollo más resiliente frente a los efectos del cambio climático y las presiones ambientales del siglo XXI.

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