Diálogos Sostenibles
13/06

Sodimac: “La sociedad le está pidiendo a las empresas, no me hagas tantas donaciones, hazte cargo de tus impactos”

En entrevista con ESGHOY, el gerente de sostenibilidad y cumplimiento de la empresa de retail, Juan Carlos Corvalán, advierte que "la sostenibilidad es una disciplina súper exigente cuando la incorporas en serio. Está bastante lejos de ser simplemente buenas obras, filantropía, donaciones y olvidarse de la operación".

Juan Carlos Corvalán, gerente de Sostenibilidad y Cumplimiento de Sodimac, es abogado. Lleva 30 años en la empresa y ha sido testigo, en primera persona, del camino, «y avance», dice, del retail hacia una operación que hoy tiene foco en los criterios ESG.

“A veces puede sonar medio cursi hablar de ESG, pero pucha que sirve para recordar los tres ámbitos clave de los impactos que debo asumir responsablemente como empresa. No se me puede quedar ninguna de las tres letras atrás. Trabajo holísticamente en las tres. No puedo hablar y dejar de respirar o de escuchar. Medioambiente, social y gobernanza son pilares centrales de la estructura empresarial hoy”, precisa el ejecutivo en este Diálogos Sostenibles con ESGHOY.

Corvalán reconoce que una empresa con 20 mil trabajadores como Sodimac tiene un impacto gigantesco a la hora de trabajar con buenas prácticas laborales, por ejemplo. «si sumas más empresas puedes generar un efecto dominó muy importante. Las empresas somos un actor político, en el asunto de las polis, y podemos contribuir, ser grandes apoyadores en soluciones para la sociedad», plantea.

¿Qué es la sostenibilidad para Sodimac?

Hemos tratado de ser buenos alumnos, entendiendo que para que un buen retailer tenga sintonía con sus clientes tiene que estar conectado con las necesidades, las expectativas, incluso los miedos que tienen los clientes hacia el futuro. Y la sostenibilidad tiene que ver con cómo las empresas, en general, se hacen cargo de los impactos de sus propios negocios en lo ambiental, social (interno y externo) y gobernanza, cómo mi negocio se desarrolla bajo criterios éticos y de integridad. ESG tiene que ver con impactos concretos.

Y añade:

La sostenibilidad es una disciplina súper exigente cuando la incorporas en serio. Está bastante lejos de ser simplemente buenas obras, filantropía, donaciones y olvidarse de la operación. Al contrario, el mundo, la sociedad, le está pidiendo a las empresas, no me hagas tantas donaciones, pero hazte cargo de verdad de tus impactos. Eso es lo que se está buscando a nivel mundial y desde que hay una orientación para reportar, y una norma de carácter general como la 461 en Chile, de la CMF, o un índice de sostenibilidad del Dow Jones, en la bolsa norteamericana, están pidiendo muéstrame qué estás haciendo y no te quedes en lindas obras que pueden ser simplemente de puras apariencias.

¿De las tres letras que hemos hablado, dónde está más desafiada la empresa?

Estamos desafiados en todos los ámbitos. Habría que ser muy arrogantes para decir lo tengo resuelto en el ámbito de gobernanza o medioambiental o social. Las compañías se están subiendo a esta lógica de mejora continua. En el ámbito medioambiental, Sodimac ha hecho muchísimo, es el primer retail en Latinoamérica en tener una tienda certificada bajo las normas del Green Building Council de Estados Unidos, el 2011. La primera en medir su huella de carbono y asumir compromisos mundiales. Los primeros en avanzar en una red nacional de puntos limpios, no solo para nuestros productos, también para clientes. Somos parte fundante de la primera red de sistema integrado de gestión colectiva de la Ley REP. Estamos buscando avanzar en el net zero y no solo scope 1 y 2, también, aunque sin asumir compromisos estamos asumiendo el alcance 3, que tiene que ver con los proveedores. Hemos descubierto ahí un mundo. Estamos trabajando con los proveedores, particularmente en China, para reducir envases y embalajes, hemos cambiado la forma en que se empacan los productos. Hemos logrado que los proveedores entiendan que un retail, de un país pequeño, al sur del mundo, también está preocupado de las tendencias que son mundiales.

Consumo acelerado

¿Cómo se compatibiliza la necesidad de vender y tener resultados financieros y a la vez ser más sustentables en una economía que necesita elevar, por ejemplo, la circularidad, y quizá vender menos productos que sean desechables?

Lo que los retailers están buscando es que los productos sean cada vez menos desechables y de una vida no tan corta, aun cuando choca con la tendencia del consumo acelerado, a veces frenético. Unos dicen se alimenta por el retail, pero también con las ganas de consumidor de cambiar el closet todos los años. Pero en la medida que uno va educando se puede revertir. Tenemos una red nacional de puntos limpios, donde en 10 años hemos sumado 4,2 millones de clientes y 26 millones de kilos de residuos. Tenemos un programa de productos limpios, eco sostenibles, ya son cerca de 6 mil energéticamente más eficientes, o de material reciclado o reciclable y los clientes los están prefiriendo cada vez más. Va a pasar lo que pasó con las ampolletas incandescentes versus las de ahorro. Al principio eran una locura de caras, pero a medida que fue penetrando la tecnología, se fue masificando. Se hizo más barata, mucho más usada, y las que consumían 10 a 15 veces más salieron del mercado. Es perfectamente posible que nosotros como retailers conectemos con las exigencias de los consumidores y podamos avanzar más rápido.

Un estudio de EY, que publicamos en ESGHOY, revela que los avances que los avances rápidos en sostenibilidad están llegando a su fin. Ahora los desafíos que se vienen son bastante más exigentes, ¿cómo ves la realidad en las empresas chilenas?

En Chile tenemos empresas a nivel mundial en gestión de impactos sostenibles. Aguas Andinas, Arauco, son de primer nivel. Han hecho esfuerzos muy relevantes, Sodimac, sin temor a equivocarme, está dentro de ese grupo. Pero hay mucho que avanzar, lo que más preocupa es que hay un segmento muy grande de empresas públicas y privadas, que todavía no han hecho el camino inicial, no han medido si quiera sus impactos en ESG, no tienen un plan de mejora, en eso podríamos avanzar muchos más rápido.

¿Y en eso pueden ayudar las grandes, con sus cadenas de valor, por ejemplo?

Las más avanzadas tienen la responsabilidad de traccionar positivamente a aquellos actores que trabajan con ellos, pero no es fácil, uno está todos los días luchando por la competencia. Un producto que no mide su contaminación puede ser mucho más barato y se vende sin certificación , sin boleta.

Prefieren decir no

Los consumidores declaramos que estamos dispuestos a pagar más por un producto más sustentable, pero en la práctica eso no ocurre.

Es un temazo mundial. Todos decimos nos importa que una blusa no sea de manos esclavas, que haya sido producida en alguna parte del sudeste asiático, y nos indignamos cuando fue hecha por niños, pero pocas veces nos preguntamos cómo puede ser tan barata, si es traída de Bangladesh, en eso sí tenemos que avanzar. Lo importante, también,  es que las personas, nuestros clientes, sepan diferenciar entre el humo y la realidad y seamos capaces de darle una vuelta a nuestros hábitos de consumo. Si consumimos un producto tenemos que pensar que no podemos seguir desechando sus embalajes como antes, por ejemplo.

Las empresas al final del día necesitan resultados, cómo se conjuga la sostenibilidad con los resultados de más corto plazo que se necesitan mostrar, con las exigencias del directorio en ese sentido.

Felizmente hay coincidencias tanto con el directorio, como con los dueños de la empresa en que yo trabajo. Eso es muy importante. Si no están en esta sintonía es muy difícil que un ejecutivo pueda implementar políticas de este tipo. Si la empresa donde estoy lo está haciendo es porque tengo la suerte de estar en una compañía que está genuinamente preocupada. Se enfrentan a pérdidas a veces, prefieren decir por ese camino no voy, aun cuando pareciera más rentable.

Compartir
Tag