Diálogos Sostenibles
20/05

Brechas ESG, regulación y desafíos según ESG Investment Practices 2025

En entrevista con ESGHOY, el COO de SSINDEX, Ignacio Torres, habla de los principales hallazgos del estudio realizado junto a Nuam. "Las compañías están siendo evaluadas por cómo gestionan sus impactos ambientales, sociales y de gobernanza, y eso ha cambiado completamente la conversación", advierte.

La sostenibilidad empresarial en Chile muestra avances relevantes, pero también brechas importantes, especialmente en materia ambiental y en su conexión con la estrategia de negocio. Así lo plantea Ignacio Torres, COO de SSINDEX, en conversación con ESGHOY, a propósito de la versiónl 2025 de ESG Investment Practices.

Hoy las empresas ya no solo son evaluadas por sus resultados financieros, dice de entrada.  «Hoy vemos que la sostenibilidad empresarial dejó de ser un tema reputacional para convertirse en un eje estratégico. Las compañías están siendo evaluadas por cómo gestionan sus impactos ambientales, sociales y de gobernanza, y eso ha cambiado completamente la conversación», advierte.

 

 

¿Cuál es la principal relevancia del estudio ESG Investment Practices 2025?

Esta es la séptima versión del estudio. Partimos en Chile con la Bolsa de Santiago y hoy lo hacemos a nivel regional, incorporando Chile, Colombia y Perú.

Lo interesante es que analizamos tanto la mirada de inversionistas como de empresas emisoras, lo que permite identificar tendencias, oportunidades y brechas en sostenibilidad.

Además, en esta versión incorporamos un capítulo sobre IFRS y los desafíos de su implementación en la región, especialmente considerando que en Chile será obligatorio reportar a partir de 2027 bajo la normativa de la CMF.

Brechas ESG: el punto crítico está en lo ambiental

¿Cómo describirías la realidad de la sostenibilidad empresarial en Chile?

Hay un avance importante. Hace cinco años predominaban los temas de gobernanza, como transparencia o composición de directorios.

Hoy los temas sociales han ganado mucha relevancia: salud y seguridad, derechos laborales y relación con stakeholders. Los temas ambientales han avanzado, pero todavía presentan rezagos.

¿Dónde está la principal brecha?

En la percepción entre empresas e inversionistas. Las empresas creen que están gestionando bien lo ambiental, pero los inversionistas lo evalúan más bajo. Por ejemplo, una empresa puede decir que gestiona bien sus residuos, pero un inversionista no necesariamente lo percibe así. El problema no es solo reportar, sino conectar con el negocio

¿Es un problema, entonces, cómo se está reportando?

Sí. Las empresas reportan cada vez mejor, pero los inversionistas no siempre ven una conexión clara entre esa información y la estrategia de negocio. Se reportan muchas iniciativas, pero no se vinculan con riesgos financieros, monetización o impacto real en el negocio. Eso genera una desconexión importante.

¿Qué impacto ha tenido el debate internacional sobre el «anti-ESG»?

En América Latina la tendencia es distinta. En Chile, el regulador ha definido avanzar hacia estándares internacionales como IFRS. Eso implica mayores exigencias y alinea al país con lo que ocurre en Europa. Más allá del ruido global, el ESG sigue avanzando con fuerza en la región.

Chile lidera, pero con desafíos

¿Cómo se posiciona Chile frente a Colombia y Perú, que son los países del estudio?

Chile lidera en términos generales. Las empresas son sólidas, responsables y están avanzadas en ESG. Colombia destaca más en temas ambientales, mientras que Perú está más rezagado.

¿Dónde están los principales desafíos hacia adelante?

Hay varios. Uno es la sobrecarga regulatoria, que está absorbiendo la agenda de los directorios. Otro es la doble materialidad, que obliga a priorizar. Las empresas no pueden gestionar todo, deben enfocarse en los temas realmente materiales. Además, hay una brecha de capacidades. Muchas empresas no se sienten completamente preparadas para implementar estos estándares y demandan mayor acompañamiento del regulador.

¿Es rentable la sostenibilidad?

¿ESG genera valor o sigue viéndose como un costo?

Hay consenso en que una buena gestión ESG reduce riesgos. Eso está demostrado. Las empresas que gestionan bien estos temas son más resilientes y, en el largo plazo, tienden a tener mejores retornos. Por eso los inversionistas privilegian este tipo de compañías.

 ¿En qué deberían estar la empresas hoy con repecto a estos temas?

Primero, entender qué necesita el inversionista. Hoy hay una desconexión en la forma de comunicar. Segundo, integrar la sostenibilidad al negocio. No puede ser un área aislada. Y tercero, priorizar. No se trata de hacerlo todo, sino de enfocarse en lo realmente material y avanzar estratégicamente.

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