Diálogos Sostenibles
25/09

SQM Lithium Ventures: «Estamos en la cadena completa, no solo en producción, también en cómo el litio llega al cliente final»

En este Diálogos Sostenibles la directora del brazo de capital de riesgo corporativo de SQM, María de los Angeles Romo, afirma que la velocidad del cambio tecnológico es tan rápida que la estructura de las grandes empresas, muchas veces, dificulta su adaptación. ¿El desafío? Incorporar innovación y la colaboración con startups "es crucial", dice.

María de los Ángeles Romo tiene historia en el mundo emprededor. Ha sido cuatro veces elegida Mujeres Líderes por El Mercurio. Fue directora ejecutiva de Endeavor en Chile, de Mujeres Empresarias, Broota, estuvo en Corfo, en el directorio de algunas empresas y fue gerente de Start-Up Chile.

En 2022 asumió la direccción de SQM Lithium Ventures. Es ingeniero forestal de la Universidad Católica, con posgrado en finanzas de la Adolfo Ibáñez, donde también se certificó en Administración de Fondos de Inversión (Venture Capital).  Tiene especializaciones en liderazgo y emprendimiento en Stanford University, Harvard Business School, Boston y Columbia Business School.

Interesante tu aterrizaje en SQM, pasar desde el mundo del emprendimiento a un fondo que mueve dinero para ese mundo. ¿Cómo ha sido este cambio y qué es exactamente hoy SQM Lithium Ventures?

He tenido una trayectoria bastante enfocada en el emprendimiento, la innovación y el capital de riesgo, y en esta oportunidad he tenido la suerte de liderar esta instancia en SQM Lithium, SQM Lithium Ventures. Este es un fondo de capital de riesgo corporativo que lanzamos hace casi dos años, en diciembre de 2022. Invertimos en empresas que están en fases incipientes de desarrollo, con un componente tecnológico relevante, buscando escalar, encontrar nuevos mercados y desarrollar de manera significativa sus tecnologías en un entorno diferente. Este fondo busca oportunidades tanto en Chile como en el mundo para invertir en empresas de manera equitativa, y así contribuir a las verticales clave de SQM Lithium: agua, litio y electromov.

¿Esas tres verticales son las claves que deben mover estos emprendedores para acceder a este capital de riesgo?

Exactamente. Estas verticales fueron definidas en consonancia con la estrategia de SQM, donde la sostenibilidad es un valor central que nos impulsa a asumir constantemente nuevos desafíos y compromisos. Esto siempre con las aspiraciones de las comunidades vinculadas a la empresa, así como también de nuestros trabajadores, clientes y colaboradores. SQM Lithium Ventures responde a esa necesidad local y global de adelantarnos a desarrollos donde el litio, como componente principal, puede jugar un papel crucial en el desarrollo de estas nuevas tecnologías. Al final, es una manera en la que SQM, a través del litio, busca aportar al desarrollo de una industria más sostenible y a largo plazo, ajustándose a la creciente demanda de sostenibilidad y electromovilidad que vemos hoy.

¿Cuánto lleva ya invertido este fondo?

Ya llevamos casi dos años de inversión y hemos utilizado un poco más de la mitad del fondo. Originalmente, el fondo es de US$ 40 millones, de los cuales hemos invertido alrededor de US$ 23 millones en seis empresas: dos de Estados Unidos, dos del Reino Unido, una de Chile y una de Australia. Todas vinculadas a agua, litio y electromovilidad, y nos permiten adelantarnos en el uso del litio en diversas aplicaciones y formatos.

¿Podrías dar algunos ejemplos concretos?

Claro. Hay tres tecnologías que nos parecen muy interesantes. Una de ellas es Electric Era, una empresa estadounidense que ha desarrollado un «power node», una estructura que optimiza el uso de la energía eléctrica, almacenando, devolviendo y entregando energía a la velocidad requerida por el consumidor final de autos eléctricos. Además, permite reacondicionar gasolineras en desuso, dándoles una segunda vida en el contexto de la electromovilidad, lo que genera un nuevo negocio para

Me gustaría destacar también a  Althelium Tech Clean Technology, del Reino Unido, que se especializa en el reciclaje de baterías de litio. Utilizan una tecnología hidrometalúrgica que permite recuperar metales críticos como litio, cobalto y níquel, y reintegrarlos a la cadena de valor, lo que es clave para promover la economía circular en Europa.

Salinity Solutions, también del Reino Unido, ha desarrollado una tecnología de ósmosis inversa mucho más eficiente en términos energéticos para la desalinización de agua. Esto es especialmente relevante para industrias que requieren separar solutos y solventes, como la del litio, y su cliente principal hoy en día.

¿Cómo llega SQM a encontrar este tipo de empresas alrededor del mundo?

Es un gran desafío. Un fondo logra invertir en buenas oportunidades cuando es capaz de identificar tecnologías emergentes que no solo son innovadoras, sino que tienen un modelo de negocio claro detrás. Nosotros no invertimos únicamente en tecnología, sino  invertimos en negocios tecnológicos. La tecnología es importante, pero lo que realmente nos interesa es el modelo de negocio que la sostiene.

Tenemos una red global de «scouters» que buscan tecnologías alrededor del mundo, con equipos en Estados Unidos, Europa, Chile y Australia. Nos enfocamos en estar cerca de los ecosistemas donde se generan estas innovaciones, como universidades, centros tecnológicos y fondos de capital de riesgo. Es clave para que nosotros estemos en contacto con el origen de estas tecnologías, porque cambian muy rápido, y lo que ves hoy puede ser diferente en seis meses. Por eso, estar cerca del desarrollo tecnológico nos permite entender mejor cómo estas innovaciones pueden resolver los problemas de nuestra industria.

¿Cómo contribuye el capital de riesgo, a la estrategia de sostenibilidad de SQM?

Es un fenómeno que afecta a todas las industrias, no solo a la del litio. La velocidad del cambio tecnológico es tan rápida que muchas empresas grandes, debido a su estructura, encuentran difícil adaptarse. El retail es un claro ejemplo de cómo los negocios tradicionales desaparecen, siendo reemplazados por otros con un fuerte componente tecnológico. Esto también lo vemos en la industria alimentaria y financiera.

El desafío para grandes corporaciones es cómo incorporar la innovación dentro de su estructura. En este sentido, la colaboración con startups es crucial, ya que estas aportan agilidad y la capacidad de probar nuevas tecnologías. Las grandes compañías no pueden competir solas a la velocidad que el mercado exige, y es por eso que los fondos de capital de riesgo corporativo como el nuestro son tan valiosos. Permiten una colaboración mutua en la que ambos lados se benefician: las startups ganan acceso a recursos y mercados, mientras que nosotros ganamos velocidad y flexibilidad para innovar.

El cambio tecnológico llega para impactar a todas las industrias de manera muy transversal. Entonces, el desafío es como las grandes compañías, los corporativos, que tienen una velocidad de cambio que a veces es mucho más lenta por la lógica corporativa, es capaz de incorporar la innovación ddentro del corazón de la propia compañía. En este sentido, la colaboración con otros actores relevantes en el mercado es lo que te permite asumir esa velocidad que por ti mismo o por ti solo no eres capaz de hacer.

Demandas del mercado

María de los Angeles Romo es de las que cree que en esta nueva economía, cualquier negocio, en este caso el litio, «requiere ir ajustándose a las demandas del mercado, que hoy cambian mucho más rápido de lo que conocíamos hace 5, 10, 15, ó 20 años atrás». Hoy los consumidores, dice, tienen demandas  «que es importante considerar dentro del propio proceso productivo».

Explica:

Por ejemplo, el vínculo con las comunidades, el uso del agua, las salmueras, la evaporación, entre otros, son elementos que el cliente final mete dentro de su propia ecuación cuando define cuál es el tipo de producto que quiere eventualmente comprar. Ahora, cuando tú eres capaz de acelerar ese cambio para ajustarte a la demanda del mercado, a la velocidad que te lo exige, por un lado, y a la vez lo haces con tecnologías que te permiten ser más sustentables, más sostenibles, que considera elementos del medio ambiente, la comunidad, los trabajadores, por supuesto que el producto, aunque siga siendo el mismo producto, tiene elementos que son mucho más valiosos para el mercado final.

Estamos en una cadena completa, no solo en la producción de litio, sino también preocupados de cómo el litio entra en el cliente final, o sea, en el productor de la batería o incluso en el hace manufactura de autos eléctricos. Ahí también hay tecnologías asociadas para el buen uso del litio en baterías, en infraestructuras y por lo tanto, estar integrado o estar mirando lo que está pasando en términos tecnológicos a lo largo de toda la cadena productiva, incluso más allá desde el punto de vista del reciclaje, es también parte de la agregación de valor de este Corporate Venture Capital al core de un negocio como el litio.

¿Cómo ves la realidad nacional respecto a la creación de estos fondos por parte de las grandes empresas?

Hace 20 años nadie hablaba de capital de riesgo, ni de inversionistas ángeles, incubadoras, aceleradoras, y te diría que gracias a una política pública bien consistente a lo largo de los años, incluso con cambios de gobierno, enfocada a apoyar el emprendimiento temprano y sobre todo de rápido crecimiento, vemos fondos de capital de riesgo, muchos de ellos apalancados con Corfo, incentivos directos o subsidios a emprendedores, a incubadoras, aceleradoras, redes de inversionistas.

Gracias a todo eso, es que hoy día tenemos un ecosistema que está mucho más robusto y que permite apoyar a los distintos tipos de emprendedores en este ecosistema. Desde hace un par de años, la participación de los corporativos en el mundo del capital de riesgo se ha hecho mucho más relevante y eso te diría que responde a lo que hablábamos en la pregunta anterior, los corporativos se dan cuenta que de alguna manera necesitan este vínculo, o al menos necesitan o reconocen el valor de la innovación de alguna manera dentro de la estrategia de la compañía. ¿Cómo lo materializan en la práctica? Algunos hacen Venture Client, otros hacen Venture Capital, otros programas de aceleración, de incubación, mentorías, etc. De alguna manera, las compañías se empiezan a vincular con el emprendimiento de rápido crecimiento, con la innovación y con el capital de riesgo. Y eso le hace muy bien a un país, porque al final del día, no solo ganan los corporativos, sino que los emprendedores y  un sistema completo. Disponibilizas nuevas tecnologías que muchas veces pueden resolver problemáticas de industrias de manera transversal.