Diálogos Sostenibles
10/01

Tamara Agnic: «El que siga manejando su empresa como hace 20 años, creo que está destinado a desaparecer»

La experta en temas de gobernanza, que acaba de ser nombrada por unanimidad como presidenta de Chile Transparente, conversó con ESGHOY sobre la realidad corporativa chilena y los avances que se requieren para cambiar la cultura empresarial. "Los directores tenemos la urgencia de auto escrutarnos y comenzar a liderar de una manera distinta", dice, "más conectados, más involucrados" con el impacto que generan sus compañías. "Hay que ir derribando paradigmas", sentencia.

La directora de empresas, ex superintendenta de pensiones, presidenta de Eticolabora, experta en temas de gobernanza y recién electa en la presidencia de Chile Transparente, Tamara Agnic, es tajante: la sustentabilidad  «hay que mirarla como un seguro de vida para la subsistencia de las organizaciones. «No es una moda», dice en esta edición de Diálogos Sostenibles con ESGHOY.

Advierte que «hoy  los ámbitos de cumplimiento juegan un papel fundamental y crucial en hacer que las empresas transiten por un desarrollo más sostenible, alineándose con esta perspectiva ESG». Y sostiene que el definir el “para qué” en las compañías «importa mucho». Cree que serán esas empresas, las que realmente han hecho un trabajo serio al definir su propósito y con ello los objetivos, misión, visión, metas, indicadores, las que avanzan hacia cambios culturales profundos. Pero, «todavía nos falta».

¿Cómo partimos el 2024?

Suelo ser bastante optimista en la vida. Sobre todo si es que hago una comparación a como estábamos hace cinco años y para qué decir hace 10. Creo que estamos bastante mejor posicionados como para poder promover cambios más significativos en la manera cómo se están comportando las empresas. Uno de los grandes hitos fue la promulgación de la Norma de Carácter General 461. Algunos con más o menos profundidad, más o menos convicción, pero al menos es un empujón.

¿Cuál será el gran desafío del 2024 para la norma 461?

Es llevarla realmente a las estrategias organizacionales, porque hasta ahora ha estado muy como instrucción. Ahora llegó la hora de la convicción real de las empresas para incorporarla dentro de sus estrategias y que de ahí para abajo pueda desplegarse toda la organización en pos de esta mirada muchísimo más conectada que necesitan las empresas hoy en día, en un mundo que está exigiendo más conciencia empresarial.

Desmitificar los derechos humanos

Algunos expertos han planteado que el gran desafío al interior de las compañías este año serán los derechos humanos. ¿Cómo lo ves?

 Efectivamente el tema de los derechos humanos se ha empezado a desmitificar dentro de la mayoría de las organizaciones, porque bueno tenemos un pasado que lamentablemente nos condiciona un poco la palabra,  pero creo que por fin hay una mayor apertura al menos a entender o tratar de entender de qué estamos hablando. Que no se trata de torturas sino que de la no transgresión a ciertos derechos básicos y fundamentales que tenemos todos los seres humanos.

¿Eso las compañías lo tienen presente?

Hay de todo. Hay algunas que, como te decía al principio, ya están convencidas, otras creen que están obligadas. Pero cada vez creo que más que espacios como este, con todo lo que hacen con tu medio ESGHoy, permite ir corriendo las distintas cortinas y velos de las organizaciones, de los líderes, de quiénes están hoy  liderando, para hacer realmente ese clic que te permite darle vuelta a la manera efectiva de cómo se tiene que asumir la tarea empresarial.

Radiografía empresarial

¿Cuál es la realidad de la empresa chilena en torno a los criterios ESG? Se habla de cumplimientos del 45%.

La verdad, una cosa son los números, pero si escarbas un poco tal vez llegamos a un porcentaje un poco menor de real convicción dentro de las organizaciones. Todavía nos falta. Si es que uno tuviera que ir a la teoría pura, evidentemente que todas las empresas ya deberían haber emprendido una tarea no menor en la identificación de su propósito, para definir cuáles son las necesidades o problemas de los seres humanos que están llamados a resolver.

Lamentablemente piensan que eso se los va a definir un consultor externo, entre cuatro paredes, cuando se trata de un proceso bien profundo, de diálogos sobre las distintas materias que están insertas dentro de cada empresa. El definir el “para qué” importa mucho y son esas compañías, las que realmente han hecho un trabajo serio, las que después entran en la cascada de objetivos, misión, visión, metas, indicadores, para llegar a los cambios culturales profundos que todavía nos falta.

¿Qué puede ayudar para empujar el proceso?

 Las empresas tienen que empezar a dejar de hacer divisiones entre distintas temáticas, específicamente me refiero al ámbito de la gobernanza. Aparecieron las tres letras del ESG y como que: “oh ahora es importante la gobernanza”, y bueno, la gobernanza ha sido fundamental desde siempre para que las organizaciones funcionen. Entonces ¿de qué manera podemos ir conectando lo que ya tienen las organizaciones con estos nuevos desafíos? ahí el llamado o la invitación es que las empresas no inventen la rueda, si hay muchas cosas que ya tienen avanzadas, no tienen para qué inventar otras nuevas, tal vez generar nuevos ajustes que te permitan, por ejemplo, ir conectando más fluidamente toda la manera como se estructura las empresas para cumplir sus metas pero con esta perspectiva de sostenibilidad.

Deuda en directorios

 ¿Qué pasa a nivel gerencial y de directores, qué tan en deuda están en términos de diversidad o distintas materias para mejorar la gobernanza ?

 Gran punto el que estás tocando. Los directores de empresas tenemos la urgencia de auto escrutarnos y comenzar a liderar de una manera distinta. Yo no digo que haya que jubilarlos a todos, para nada, pero si hay que apuntar hacia tipos de liderazgos más conectados, más involucrados con la identificación de los impactos positivos y negativos del accionar de una determinada organización y para eso hay que ir derribando paradigmas. Los directores, la alta gerencia, tienen que ser los primeros en llamar a romper silos organizacionales que son tan típicos dentro de cualquier organización, no digo solamente en Chile, en el mundo entero. Pero aquí sí vamos un poquito más atrás, si nos comparamos con Europa. Evidentemente ahí los estilos de liderazgos son muchísimo más participativos. Tenemos un tremendo desafío, que es que los directores se puedan deconstruir para volver a adaptar un estilo de liderazgo que se adapte a los tiempos de hoy.

¿Cómo se hace eso?

 Con consciencia, cateto, insistir, insistir, con ir golpeando las puertas, con no dejar espacio en que no se hable de estas cosas que son tan necesarias hoy. El que siga manejando su empresa como lo hacía hace 20 años, creo que está destinado a desaparecer. Entonces más que mirarlo como una cosa de moda, hay que verlo como un verdadero seguro de vida para la subsistencia de las organizaciones. El tener estilos de liderazgos, herramientas de gestión, como el compliance, tomárselo realmente en serio como un elemento fundamental dentro de la gobernanza de las organizaciones y no dejarlo acotado a lo que es la ley de responsabilidad penal de las personas jurídicas. Hoy en día los ámbitos de cumplimiento juegan un papel fundamental y crucial en hacer que las organizaciones transiten por un desarrollo más sostenible, es decir, alinearse con esta perspectiva ESG.

 Ponerse a tono

En ese mismo sentido,  pese a los temores iniciales, la nueva Ley de Delitos Económicos ¿va a ser un empuje para esto? 

 Así es. A muchos se les ha metido miedo y susto de que esta ley está desproporcionada, cuando en realidad lo único que está haciendo Chile es ponerse a tono con los cambios que ya el mundo más desarrollado ha adaptado. No cabe ninguna duda, casi no resiste análisis que la forma cómo tú puedes identificar delitos económicos, y por ende también sancionar esos delitos económicos, es muy distinto a los de la calle, a los “portonazo” o “carterazo”. Por lo tanto requerimos una actualización de esas materias, porque si no se comienza a alimentar esta sensación de que es muy injusto el sistema, porque generalmente los que cometen delitos económicos son personas con más estudios y capacitación, con ciertos privilegios muy distintos al que te “carterea” en el metro. Entonces con esto no quiero decir que el que te hace un “portonazo” no tenga cárcel, pero evidentemente que las condiciones para hacer valer ciertas atenuantes no son las mismas para alguien que haya ido a estudiar un MBA a Harvard que aquel que ha vivido en condiciones de mucha postergación. 

Mujeres en cumplimiento

También eres dirigenta de la agrupación Woman in Compliance ¿Cuáles son los desafíos que tienen para este 2024?

WICC es un grupo de mujeres que nos organizamos fundamentalmente a través de WhatsApp. Somos formalmente informales, es decir, no tenemos una institucionalidad o RUT. Lo que nos ha unido es un espíritu de colaboración en pos de buscar un mundo mejor, una manera de devolverle la legitimidad al accionar empresarial desde el mundo del compliance y acotado a las mujeres. ¿Porque? No digo que sea una condición innata pero la generalidad es que tenemos ciertas habilidades más desarrolladas, como es esta capacidad de conectarnos con los impactos. Será porque hemos tenido hijos, porque somos capaces de estar pendiente de la olla, la plancha, las tareas y además de la pega, entonces eso nos ha permitido ir desarrollando ciertas habilidades. Nos une un espíritu colaborativo que es fundamental en una sociedad que se precie de ir avanzando en un desarrollo más sostenible, en una mirada de hacer empresa, de hacer economía con esta perspectiva mucho más sostenible.

¿Y los desafíos para este año?

Estamos llegando ya a las 500 participantes, en estas quinientas participantes hay todo tipo de profesiones. Hay de todo, y eso enriquece muchísimo esta necesidad de tener una perspectiva multidisciplinaria para ir solucionando los problemas complejos a los que se van enfrentando las organizaciones. Uno de nuestros principales desafíos, por supuesto, es fortalecer esta colaboración pero también buscar cierta incidencia en algunos espacios. Cuando existe un objetivo común, las ganas realmente de poner los conocimientos genuinamente a disposición de los otros, para nosotros eso es una gran ganancia.

 

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