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25/07

Tasas y greenwashing hacen caer emisión de bonos ligados a criterios ESG en Europa

Los volúmenes cayeron al menos un 10% hasta alrededor de 115.000 millones de euros en términos absolutos, lo que anticipa que el porcentaje de emisión global seguirá disminuyendo tras el fuerte descenso del primer semestre.

La emisión de bonos ligados a criterios ESG por parte de empresas no financieras en Europa se redujo drásticamente en el primer semestre en comparación con el mismo periodo del año anterior, debido en parte a la caída de las emisiones de empresas inmobiliarias, una tendencia que probablemente se mantendrá en el segundo semestre.

Según la agencia de calificación Scope Rating, los volúmenes de bonos vinculados a ESG cayeron al menos un 10% hasta alrededor de 115.000 millones de euros en términos absolutos, lo que garantiza que el porcentaje de emisión global seguirá disminuyendo tras el fuerte descenso del primer semestre.

El alza en las tasas de interés ha limitado este año el apetito de las empresas europeas por acudir a los mercados de deuda. Sin embargo, la pérdida de entusiasmo por los bonos vinculados a ESG también refleja la preocupación entre emisores e inversores por el greenwashing, la incertidumbre sobre el entorno normativo y una pérdida de confianza en el llamado «greenium» (prima verde), así como la probabilidad de que estos bonos se negocien con una prima sobre los bonos no vinculados a ESG.

Las emisiones en el sector inmobiliario, que suele ser un gran emisor de bonos ligados a ESG, descendió de forma especialmente pronunciada (alrededor de 3.500 millones de euros frente a los 17.500 millones del mismo periodo de 2022), como consecuencia de la ralentización de los proyectos de desarrollo debido a la subida de los tipos de interés. En lo que va de año, el sector solo representó el 5% del total de bonos ASG, frente al 18% en 2022 y el 24% en 2021.

 Bonos verdes siguen siendo los más requeridos

 Dentro del segmento de bonos vinculado a ESG, los bonos verdes siguen siendo la tipología más común de captación de fondos, seguidos de los de sostenibilidad (SLB), que representan el 65% del total de bonos ESG en Europa, frente al 55% de 2021.

Este cambio refleja en parte el descenso registrado a partir de 2022, ya que los SLB han sido objeto de un mayor escrutinio en el último año por el incremento del cupón incorporado, que se percibe como demasiado débil para disuadir a las empresas de incumplir los objetivos ESG. El uso de opciones de compra para recuperar un bono SLB, posiblemente antes de que se produzca un incremento, también ha alertado a los inversores sobre los peligros del greenwashing asociado a estos instrumentos.

 

 

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