Uber solicitó a la UE prohibir el uso de autos con motor de combustión interna para flotas corporativas para 2030 y que el bloque establezca objetivos obligatorios para colocar vehículos eléctricos (VE) en el mercado, impulsar la demanda y reducir las emisiones.
Las flotas corporativas, incluidas las empresas de leasing, arriendo y servicios de taxi, representan el 71% de todas las emisiones de autos nuevos, según Uber, que argumentó que la electrificación aceleraría los objetivos de cero emisiones netas de la UE para 2050 y propuso un objetivo del 100% que se alcanzaría a más tardar en 2035.
Uber pidió a los responsables políticos que apliquen «políticas consistentes» diseñadas para desbloquear «inversiones considerables» necesarias para la transición climática, y agrega que la empresa por sí sola no puede alcanzar los objetivos de cero emisiones. Anabel Díaz, vicepresidenta de Uber EMEA, dijo que las flotas corporativas deben ser un objetivo debido a su gran impacto en el clima y deberían actuar como un catalizador para una electrificación generalizada.
La multinacional de transporte también pidió a la Comisión que vincule los objetivos con incentivos adecuados, citando los subsidios existentes para los hogares de bajos ingresos en Francia e Italia o las tarifas públicas asequibles en Ámsterdam y Lisboa.
“En Ámsterdam, cualquier persona que compre un vehículo eléctrico tiene derecho a solicitar que se instale un cargador cerca de su casa, mientras que en Lisboa se ha reducido el IVA en los puntos de carga públicos para acercarlo a la paridad con la carga en el hogar”, se lee en el comunicado de Uber.