A pesar de las preocupaciones de la Comisión Europea por lo que pueda ocurrir con el comercio exterior y la diplomacia comercial, Bélgica, actual titular de la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea, logró un acuerdo entre los gobiernos sobre nuevas reglas para abordar el creciente problema de los materiales de embalaje desechados.
El acuerdo incluye disposiciones que obligarían a los productores extranjeros a cumplir con las normas ambientales de la UE sobre reciclaje de plástico, a riesgo de perder acceso al mercado. Según Euronews, los funcionarios de comercio de la Comisión Europea advirtieron sobre un impacto potencial grave en el comercio internacional y complicaciones diplomáticas. Sólo Alemania y Finlandia expresaron reservas sobre el proyecto de ley, según dijo a Euronews una fuente diplomática después de que funcionarios belgas negociaran el compromiso.