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22/07

Un mantra para los Directorios

Chile fue responsable de organizar la COP25, que tuvo como lema "Time for Action" o "Tiempo de Actuar". El logo presentaba un reloj con la silueta del país marcando las 12:30, recordando que ya hemos pasado la mitad del día. En los directorios también es tiempo de actuar para elaborar la estrategia de adaptación y mitigación del cambio climático y de definir cómo se involucrará a los distintos grupos de interés.

La adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático es la transformación más grande que ha enfrentado la humanidad desde la evolución Industrial. Este proceso implicará cambios radicales en la sociedad, educación y los modelos de negocios de las empresas. Dada la magnitud de este cambio, se requiere que las organizaciones tengan una épica para gestionarlo.

En las culturas orientales se emplean “mantras” para ayudar a la concentración y enfocar la mente. «Mantra» proviene del sánscrito y se ha entendido como un «instrumento de la mente». Los Directorios necesitan enfocar su mente para elaborar las estrategias de transformación de sus organizaciones a las implicancias del cambio climático.

Chile fue responsable de organizar la COP25, que tuvo como lema «Time for Action» o «Tiempo de Actuar». El logo presentaba un reloj con la silueta del país marcando las 12:30, recordando que ya hemos pasado la mitad del día. En los directorios también es tiempo de actuar para elaborar la estrategia de adaptación y mitigación del cambio climático y de definir cómo se involucrará a los distintos grupos de interés.

En los directorios necesitamos tener un mantra, asumirlo e incorporarlo como algo automático. Esto, ya que actúan como herramientas para enfocar nuestra mente y canalizar nuestra energía hacia aquello que queremos lograr, siendo útil para superar obstáculos y alcanzar metas ambiciosas. Los mantras pueden ayudarnos a transformar nuestros pensamientos y patrones de comportamiento y reprogramar nuestra mente subconsciente para que adopte cambios significativos.

La clave para que un mantra sea efectivo es convertirlo en un hábito que se integre en nuestro subconsciente, que se vuelva parte de nuestra forma de pensar y de actuar, que sea significativo para nosotros. Este debe resonar con nuestras creencias y valores para que nos inspiren.

Habiendo adoptado un mantra inspirador que nos movilice para realizar las transformaciones que requiere la adaptación y mitigación del cambio climático, como primer paso es recomendable que los Directorios utilicen métricas mediante KPIs que permitan monitorear sus emisiones, así tendrán un diagnóstico del punto de partida y seguir el avance de medidas.

En esto, es importante comprender que toda organización genera emisiones en tres ámbitos o alcances dentro de sus procesos, bajo los alcances 1, 2 y 3, que es un marco utilizado para clasificar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de una organización o individuo. Se utilizan para comprender y gestionar la huella de carbono total de una entidad.

Las emisiones de Alcance 1 son aquellas directamente generadas por las actividades controladas por la empresa, como las emisiones de la combustión de combustibles en sus instalaciones y vehículos. Las emisiones de Alcance 2 son indirectas y resultan del uso de energía eléctrica o térmica; aunque la empresa no tiene control directo sobre estas emisiones, son una consecuencia de sus actividades. Finalmente, las emisiones de Alcance 3 abarcan todas las emisiones indirectas de la cadena de valor de la empresa. Estas son las más difíciles de cuantificar, pero pueden ser significativas, incluyendo emisiones de la fabricación de insumos o productos, el transporte y distribución de productos, y las emisiones derivadas del uso de productos por parte de los clientes.

Una visión holística de estas emisiones es esencial para las empresas y organizaciones que buscan reducir su impacto ambiental. Al identificar y cuantificarlas, pueden desarrollar estrategias para reducirlas y alcanzar sus objetivos de sostenibilidad.

Hay una serie de estrategias que las empresas y organizaciones pueden utilizar para ello. Algunas medidas posibles son: mejorar la eficiencia energética, utilizar fuentes de energía renovables; reducir las emisiones de transporte; abordar las emisiones de la cadena de suministro; desarrollar productos y servicios sostenibles y compensar las emisiones restantes. Asimismo, deben adoptar acciones para minimizar su impacto en el medioambiente. En aquellos ámbitos en los cuales no puede incidir directamente, es fundamental educar y concientizar a los usuarios de sus productos y servicios y a las comunidades en que se inserta la organización.

La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de todos los procesos de una organización es esencial para mitigar el cambio climático y lograr su viabilidad en el largo plazo. Al comprender y gestionar con convicción sus emisiones de alcance 1, 2 y 3 y minimizar sus impactos en el medioambiente, las organizaciones pueden hacer una contribución significativa a la gestión del cambio climático.

Convenzámonos desde el Directorio: es Tiempo de Actuar. Y recordemos el “mantra” de Nike: Just Do it, simplemente hagámoslo. Es el momento de actuar para impulsar los cambios y transformaciones necesarias para modificar procesos y hacerlos sostenibles en el largo plazo.