Cuantificar el riesgo
Identificar, evaluar y cuantificar financieramente los riesgos es importante tanto para cumplir con los requisitos de divulgación de información como para orientar la planificación empresarial y las decisiones de inversión. Sin embargo, traducirlo a riesgos financieros de manera sólida sigue siendo un desafío. Los riesgos climáticos físicos pueden generar un amplio abanico de impactos de negocio, algunos de los cuales son difíciles de cuantificar (como el valor de marca o la reputación). Se deben conjugar dos enfoques: Los modelos probabilísticos ampliamente utilizados por las aseguradoras para calcular los riesgos, consideran de manera probabilística los posibles daños a la propiedad, el contenido, la maquinaria y el equipo, así como la posible interrupción comercial. Incluyen cada vez más variedad de riesgos específicos geográficamente (como, por ejemplo, los huracanes en el Caribe o los incendios en Australia). Para las amenazas que es menos probable que causen daños físicos, como el estrés térmico y la sequía, el impacto financiero generalmente se asocia con la interrupción del negocio y la pérdida de ingresos.