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19/05

América Latina: Vehículos eléctricos ya son hasta tres veces más baratos de operar que los de gasolina

El menor costo energético de la electromovilidad, sumado a la alta dependencia de combustibles importados, abre una oportunidad económica clave para países como Chile.

El costo energético por kilómetro de un vehículo eléctrico en América Latina (VE) es, en promedio, un tercio del de un automóvil a gasolina equivalente, consolidando una ventaja económica que se amplía en varios países de la región.Así lo revela el informe Mapas del costo de los combustibles fósiles en América Latina y el Caribe, elaborado por el centro de estudios alemán Agora Verkehrswende, que identifica diferencias aún mayores en ciertos mercados: 7:1 en Argentina, 5:1 en México y hasta 11:1 en Trinidad y Tobago.

Electricidad barata y eficiencia  

El estudio atribuye esta diferencia principalmente a dos factores:

  • Precios relativamente bajos de la electricidad en gran parte de la región.
  • Mayor eficiencia de los motores eléctricos, que requieren considerablemente menos energía para generar movimiento.

En términos generales, los vehículos eléctricos presentan una ventaja estructural en costos operativos, lo que refuerza su competitividad frente a los motores de combustión interna.

Alta dependencia de combustibles fósiles

Más allá de los costos por vehículo, el informe advierte un problema estructural: la fuerte dependencia regional de combustibles fósiles importados.

En promedio, los países de América Latina y el Caribe destinan cerca del 3% de su PIB a importar gasolina y diésel para el transporte terrestre, una cifra significativamente superior a la de otras regiones.

Algunos países presentan niveles aún más elevados: Honduras, Paraguay y Trinidad y Tobago: más del 5,5% del PIB; Bolivia, 5,3%; y El Salvador, 4,9%

Situación que expone a las economías a la volatilidad de los precios internacionales del petróleo y a posibles interrupciones en el suministro.

Subsidios presionan las finanzas públicas

A esto se suma el peso fiscal de los subsidios a los combustibles, implementados para contener el impacto en los consumidores.

Según el informe Bolivia y Ecuador destinan cerca del 3% del PIB a subsidios; Venezuela alcanza hasta el 6% del PIB

Si bien estas medidas alivian en el corto plazo, también reducen el margen fiscal para inversiones en transporte sostenible e infraestructura.

Oportunidad para Chile

Aunque el informe no aborda en detalle el caso chileno, sus conclusiones son directamente aplicables.

Chile comparte dos características clave de la región:

  • Alta dependencia de combustibles fósiles importados, especialmente en transporte.
  • Matriz eléctrica en proceso de descarbonización, con creciente participación de energías. renovables

Esto implica que la electromovilidad podría: reducir la exposición a shocks internacionales; disminuir costos energéticos en el transporte y reforzar la seguridad energética

La región cuenta además con una base energética favorable: cerca del 62% de la electricidad proviene de fuentes renovables, más del doble del promedio global.

Esta disponibilidad de energía limpia y relativamente barata fortalece el caso económico de la electrificación del transporte, al permitir menores costos operativos en el largo plazo.

Transición con foco en inclusión

El informe también enfatiza que la transición energética debe ir acompañada de políticas públicas que aseguren acceso equitativo al transporte.

Entre las recomendaciones destacan: priorizar transporte público y compartido; garantizar accesibilidad para hogares de ingresos bajos y medios y evitar que la descarbonización profundice desigualdades

 

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