Diálogos Sostenibles
10/06

Ximena Vial: “La inversión de impacto busca resolver problemas sociales y ambientales sin dejar de ser rentable”

La socia de Quest Capital analiza en entrevista con ESGHOY, el crecimiento de la inversión de impacto en Chile, los desafíos para atraer capital institucional y por qué la medición del impacto se ha convertido en un elemento clave para el desarrollo de esta industria.

La inversión de impacto dejó de ser un concepto reservado para nichos especializados y comienza a ganar espacio dentro de las estrategias de inversión sostenible en Chile y el mundo. Su propuesta combina dos objetivos que históricamente parecían difíciles de conciliar: generar rentabilidad financiera y, al mismo tiempo, contribuir a resolver desafíos sociales o ambientales.

En esta edición de Diálogos Sostenibles,  Ximena Vial, socia de Quest Capital, experta en inversión de impacto, abordó la evolución de esta industria en Chile, el rol de los inversionistas institucionales, las oportunidades en sectores como vivienda, educación y medioambiente, y los principales desafíos para consolidar este mercado.

Cuenta que la diferencia con otras estrategias de inversión sostenible está en la «intencionalidad», ya que  «la inversión de impacto busca resolver o contribuir a solucionar una problemática social o ambiental específica, pero manteniendo la lógica de una inversión rentable».

A diferencia de la filantropía, dice, «aquí existe una expectativa de retorno financiero. Además, el impacto debe ser medido y reportado de manera sistemática mediante indicadores concretos».

¿Cómo ha evolucionado este mercado en Chile durante los últimos años?

Ha crecido de manera importante, aunque sigue siendo relativamente pequeño. Cada vez vemos más interés por parte de inversionistas, family offices y actores financieros que entienden que es posible combinar rentabilidad con impacto. Existe una mayor comprensión de la estrategia y una oferta creciente de fondos especializados. Todavía estamos en una etapa de desarrollo, pero la tendencia es claramente positiva.

Recursos para problemáticas sociales

A su juicio el mercado chileno está bien posicionado respecto a sus pares de la región, aunque reconoce que países como México y Colombia han avanzado con fuerza en los últimos años: «A nivel global, los mercados más desarrollados siguen siendo Estados Unidos y varios países europeos, donde la inversión de impacto lleva más tiempo consolidándose y existe una mayor participación de inversionistas institucionales».

¿Qué tipo de proyectos suelen recibir inversión de impacto?

Hay oportunidades en múltiples sectores. Uno de ellos es la educación, donde existen establecimientos que necesitan financiamiento para crecer o mejorar infraestructura y que muchas veces no acceden fácilmente al financiamiento tradicional.

También vemos oportunidades en vivienda, especialmente en iniciativas que ayudan a reducir brechas habitacionales y complementan políticas públicas.

Por supuesto, existen proyectos relacionados con energías renovables, eficiencia energética, gestión de residuos y otras soluciones vinculadas a sostenibilidad ambiental.

¿Qué rol puede jugar el sector privado en la solución de estos desafíos?

-Un rol muy relevante. Muchas veces existen programas públicos que funcionan bien, pero que enfrentan limitaciones de recursos o capacidad de implementación. Ahí el sector privado puede aportar capital, innovación y capacidad de ejecución.

La inversión de impacto busca precisamente movilizar recursos privados hacia problemáticas que requieren soluciones urgentes.

“Si queremos escalar soluciones a los grandes desafíos sociales y ambientales, necesitamos movilizar mucho más capital privado. Y para lograrlo, debemos demostrar que impacto y rentabilidad pueden ir de la mano”.

Impacto versus retorno financiero

¿Es posible generar rentabilidades competitivas a través de la inversión de impacto?

Sí, absolutamente. Existe la percepción de que invertir con impacto implica necesariamente sacrificar rentabilidad, pero eso no siempre es así. Hay estrategias más enfocadas en maximizar impacto y otras que buscan rentabilidades comparables a las del mercado tradicional. Lo importante es que ambas dimensiones —impacto y retorno financiero— estén presentes.

Si queremos atraer más inversionistas, especialmente institucionales, debemos demostrar que estas inversiones pueden ofrecer resultados financieros competitivos.

¿Y cómo se mide el impacto de una inversión?

La medición es uno de los elementos centrales de esta industria. Antes de invertir, evaluamos si existe una problemática real y si el proyecto tiene la capacidad de abordarla de manera efectiva.

Luego se establecen indicadores específicos para monitorear resultados. No basta con declarar una intención positiva; es necesario demostrar evidencia concreta del impacto generado.

Fortalecer la medición

Actualmente existen alrededor de US$440 millones administrados a través de fondos de inversión de impacto en Chile. Si bien todavía es una cifra pequeña comparada con el mercado financiero total, esto «refleja un crecimiento importante respecto de años anteriores y muestra que existe espacio para seguir expandiéndose», señala Vial.

¿Qué factores podrían acelerar el crecimiento de esta industria?

La educación financiera es uno de los principales factores. Todavía hay muchas personas e instituciones que desconocen cómo funciona la inversión de impacto o que la confunden con filantropía.

También será importante el avance regulatorio, el desarrollo de taxonomías sostenibles y una mayor participación de inversionistas institucionales, que pueden aportar la escala necesaria para financiar soluciones de gran impacto.

¿Y cuáles son los principales desafíos hacia adelante?

El principal desafío sigue siendo generar confianza y demostrar resultados. Necesitamos fortalecer la medición del impacto, mejorar los estándares de transparencia y seguir mostrando evidencia de que es posible generar retornos financieros mientras se contribuye a resolver problemas sociales y ambientales. Mientras más casos exitosos existan, más rápido podrá crecer el ecosistema.