informa
17/05

Zoom de Género: Brechas laborales son más profundas en hogares con niños pequeños

El último informe del OCEC UDP, ChileMujeres y la Cámara de Comercio de Santiago, muestra que las mujeres con hijos menores de dos años enfrentan menor participación laboral, mayor desempleo e inserción más precaria, en un contexto marcado por la crisis de cuidados y el cambio demográfico.

La maternidad temprana sigue siendo uno de los principales puntos de quiebre en la trayectoria laboral de las mujeres en Chile. Así lo confirma el informe último «Zoom de Género de 2025», que analiza los indicadores laborales del trimestre agosto–octubre y pone el foco en hombres y mujeres de 46 años o menos que viven en hogares con niñas o niños menores de dos años.

El estudio, elaborado por el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC UDP), ChileMujeres y la Cámara de Comercio de Santiago, muestra que en este segmento las brechas de género no solo persisten, sino que se amplían respecto de los promedios nacionales, especialmente en participación laboral, ocupación, informalidad y desempleo.

Desde 2010, la fuerza laboral de personas de 46 años o menos que viven con menores de hasta dos años se ha reducido de forma sostenida, como resultado de la caída en las tasas de natalidad y fecundidad. En quince años, este grupo perdió más de 340 mil personas activas: 116.518 mujeres y 225.105 hombres.

Sin embargo, el impacto de esta contracción no es homogéneo. Al trimestre agosto–octubre de 2025, la tasa de participación laboral de los hombres de este segmento alcanza el 87%, mientras que en las mujeres llega solo al 60,3%. La brecha, de 26,7 puntos porcentuales, supera ampliamente el promedio nacional de participación, que se ubica en 18,1 puntos.

 

La explicación principal no está en una menor disposición femenina a trabajar, sino en la distribución desigual de las tareas de cuidado. El informe muestra que el 26,9% de las mujeres de este grupo está fuera de la fuerza laboral por razones familiares permanentes, frente a apenas el 0,9% de los hombres. En la práctica, casi toda la diferencia de participación se explica por la carga de cuidados que asumen mayoritariamente las mujeres.

También en la ocupación

Mientras el 82,3% de los hombres con hijos menores de dos años se encuentra ocupado, en el caso de las mujeres la cifra cae al 55,8%. La brecha de ocupación es de 26,5 puntos porcentuales, muy por encima del promedio nacional, que alcanza los 17 puntos.

El desempleo femenino también es más alto. En este segmento, el de las mujeres llega a 7,5%, superando en 2,2 puntos porcentuales a la de los hombres. En términos absolutos, esto equivale a más de 25 mil mujeres desocupadas en hogares con niños pequeños, una cifra que el informe considera especialmente relevante por tratarse de mujeres en una etapa clave del ciclo laboral.

Cuando las mujeres logran insertarse en el mercado del trabajo, las condiciones también tienden a ser más precarias. La tasa de ocupación informal alcanza el 22,6% en mujeres, frente al 19,8% en hombres, lo que se traduce en más de 71 mil mujeres trabajando sin acceso pleno a seguridad social. Además, se concentran menos en el empleo asalariado formal del sector privado y más en el público o en actividades por cuenta propia, muchas veces como estrategia para compatibilizar trabajo y cuidado.

Diferencia de jornadas

Solo el 75% de las mujeres con hijos menores de dos años trabaja a jornada completa, frente al 90,3% de los hombres. En contraste, casi una de cada cinco mujeres se desempeña en jornada parcial voluntaria, y un 6,1% se encuentra subempleada por insuficiencia de horas.

El informe también distingue entre mujeres proveedoras principales del hogar y aquellas que no lo son. Las proveedoras presentan mejores indicadores laborales que las no proveedoras, pero aun así enfrentan brechas relevantes frente a los hombres que cumplen el mismo rol. En este segmento la tasa de ocupación de proveedoras alcanza el 64,5%, frente al 77,2% de los hombres, lo que evidencia que asumir la responsabilidad económica del hogar no elimina las barreras estructurales de género.

 

Desde una perspectiva de política pública, Zoom de Género vuelve a poner en el centro el debate el sistema de cuidados. El informe recomienda avanzar en la aprobación del proyecto de ley de sala cuna universal, que extiende este derecho a madres y padres de niños menores de dos años, independiente del tamaño de la empresa y del sexo de quienes trabajan. El objetivo es reducir los desincentivos a la contratación femenina, promover la corresponsabilidad parental y fortalecer la formalidad laboral.